Pasar al contenido principal

ES / EN

La telemedicina llegó para quedarse
Jue, 23/11/2023 - 13:42

Sergio Hott

Sergio Hott
Sergio Hott

Director Médico de Atrys Chile

La pandemia marcó un antes y un después para el mundo e, innegablemente, para la medicina. Si hay algo que se viralizó con la misma intensidad que el temido Coronavirus fue el concepto de la telemedicina, que demostró seruna gran herramienta para seguir entregando atención médica en tiempos de barreras sanitarias y que hoy, ya posicionada, sigue siéndolo, especialmente para enfrentar los desafíos actuales en materia de salud, como las listas de espera, la falta de oportunidades y el acceso a la salud.

Sin duda, esta tecnología llegó para quedarse y las cifras así lo demuestran. Actualmente, en el sector público un 18% de las prestaciones se realizan por telemedicina. En 2022, en el sistema público chileno se realizaron 1’338,227 prestaciones y consultas en el departamento de salud digital; y 446,083 en los 29 servicios de salud.

Pero, si bien la COVID-19 impulsó que las personas y los profesionales nos atreviéramos por una nueva alternativa para abordar y solucionar problemas de salud, hay desafíos patentes. Uno de ellos, es cómo nos hacemos cargo del segmento adultos mayores, poco dados a usar las nuevas tecnologías.

Cuando en Chile el acceso a banda ancha alcanza más de un 90% de los hogares, aún existe desconocimiento sobre cómo utilizar esta capacidad de acceso para asuntos que no sean diversión. Ante ese escenario, es difícil proyectar que la telemedicina vaya a suplir la atención presencial en el corto plazo, pero sí nos podemos imaginar una simbiosis muy positiva.

También es importante velar y resguardar la calidad de las empresas que hacen telemedicina y que los servicios que entreguen sean serios, de calidad y, sobre todo, con altos estándares de seguridad.
Es aquí cuando se debe hacer un llamado para un esfuerzo conjunto, de entidades públicas y privadas, para mejorar los estándares ya mencionados y que esta herramienta no se siga sub utilizando, en pos de abordar problemáticas del  sistema de salud público, como reducir las listas de espera en consultas para especialidades.

Resulta atingente evaluar cómo podemos utilizar recursos recientes, como la inteligencia artificial (IA), para optimizar el trabajo de los especialistas, obtener apoyo para el análisis de múltiples datos clínicos, mejorar la precisión del diagnóstico y diseñar estrategias preventivas a tiempo. La oportunidad está dada y solo el tiempo nos mostrará si esto es aprovechado o no.

Desde Atrys Chile, –parte de la multinacional de telemedicina y radioterapia Atrys Health–, nos encontramos desarrollando un importante proyecto con hospitales, que consiste en levantar los problemas en listas de espera de distintas especialidades y detectar en cuáles podemos colaborar con nuestro expertise. La idea es prestar el servicio de manera gratuita, que la gente y las instituciones prueben y conozcan los beneficios de esta tecnología, incluyendo servicios de laboratorio e imágenes, e incluso resolución quirúrgica.
Si bien estamos conscientes que la telemedicina no lo resuelve todo -por ejemplo no puede operar-, sí puede ser útil para consultas prequirúrgicas.

De hecho, quienes la usan con frecuencia, han sido fundamentales para contribuir a descongestionar las atenciones primarias, lo que representa un gran avance. Es clave que las personas no le teman a la telemedicina. Si los actores de los sistemas sanitarios de los distintos países toman un acuerdo tendiente a generar sinergias entre tecnología y medicina, velando por servicios de calidad y altos estándares de seguridad, las oportunidades de la telemedicina serán enormes, con resultados inimaginables que repercutirán directamente en una mejor salud para todos, el gran desafío que enfrenta toda la región.

Países
Autores