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¿Por qué los datos y la Inteligencia Artificial seguirán transformando al retail moderno?
Mar, 19/03/2024 - 08:00

Marcos Pueyrredon

Latinoamérica, el gran océano azul para los retailers asiáticos
Marcos Pueyrredon

Presidente del Instituto Latinoamericano de Comercio Electrónico eCommerce Institute & Global Executive SVP VTEX

Las inflexiones constantes que experimenta el digital commerce actual es, tal vez, una de las características más pronunciadas y permanentes que tiene su punto álgido durante la pandemia pero que, hay que decirlo, nace con el mismo surgimiento del comercio electrónico, lo que define a esta industria en una de las más evolutivas y más madura en relación a su aporte social y económico en todo el ecosistema de comercio minorista. 

Desde la llegada de los dispositivos móviles, el desarrollo de la conectividad, las mismas super apps y el surgimiento  de los softwares y plataformas en la nube con modelos SaaS (software as a Service) o su evolución al composable commerce  con su constante desarrollo complementan la cadena comercial desde fabricante/proveedor hasta el consumidor final, todo esto hace parte de la transformación del comercio minorista que, de igual modo, se transforma al pasar del modelo tradicional al online, y luego al fundirse ambos en los que hoy llamamos comercio unificado o unified commerce con el objetivo de brindar experiencias de compra positivas al consumidor final, sin importar cuál sea el punto de contacto o de venta propio o de terceros con producto propio o de terceros que nos compre como oferta, ya sea un retail, marca o emprendimiento.

En esta vorágine, la tecnología y el uso adecuado de los datos se entrelazan para tejer un tapiz de innovación sin precedentes, convirtiéndose en algo más que simples herramientas, sino más bien aliados fundamentales para los retailers y marcas que quieren ser modernos, sostenibles y rentables.

La gestión del digital commerce actual y su evolución al unified commerce demanda agilidad, personalización, equipos altamente capacitados con una cultura centrada en el cliente  y un análisis de datos cada vez más preciso. Sin embargo, es sabido que con los recursos tecnológicos actuales, las empresas cuentan cada vez con más datos que provienen de sus mismas plataformas on y off  como también de terceros, y de los diferentes puntos de percepción con el consumidor y con sus aliados comerciales.

En la actualidad, la abundancia de datos puede dejar de ser valioso para un retail o marca que no tiene una estrategia definida al respecto, como también puede convertirse en un gran problema si se busca rentabilizar las operaciones en base a ellos sin tener claro el por qué y sin poner foco en el “Job-to-Be-Done”. 

Es en este contexto en donde la inteligencia artificial se presenta como la herramienta esencial para organizar y ejecutar estrategias comerciales efectivas y personalizadas, optimizando las cadenas de suministro, personalizando las experiencias de los clientes y gestionando inventarios con una eficiencia sin igual, entre otros tantos aportes más.

De hecho, la implementación de esta tecnología exponencial se traduce en un aumento del 25% en las ventas, según lo indicó el estudio realizado por Linx en colaboración con AnalyticAlways, mientras que para Wunderman Thompson Argentina, el 30% de las empresas, usa AI en ventas y el 29% la usa para sus estrategias de marketing.

Hay que considerar que se proyecta que el PIB mundial posiblemente suba un 14% gracias a la inteligencia artificial y esto genere un aporte de 15,7 billones de dólares. Datos contundentes que evidencian el impacto positivo y cuantificable de la IA en el ámbito minorista.

En este sentido, los retailers y marcas modernos tienen que tener en cuenta un aspecto muy importante que los obliga a experimentar esta constante adopción y adaptación tecnológica con el fin de sacar mayor provecho de los datos y hacer un uso responsable y eficiente de los mismos, me refiero a la adaptación misma de los consumidores a los cambios que se presentan que, aunque el estudio de IBM Institute asegura que solo tres de cada diez personas usan IA para realizar compras (que parece poco pero realmente es un número impactante), la mayoría expresa un interés significativo en integrar la tecnología en diversos aspectos de su experiencia de compra. Esto se debe, en gran medida, a ese poder de personalización que ofrece y que juega un papel relevante en las decisiones de compra.

Así mismo, el uso de diferentes canales de contacto del consumidor con la marca y viceversa, también ejerce cierta presión a la hora de implementar de forma estratégica la IA en marketing y redes sociales, dándole así un uso correlativo al manejo de los datos. Desde la segmentación precisa de audiencias hasta la generación automática de imágenes de productos con Generative AI, las posibilidades son ilimitadas.

Si bien la personalización de la experiencia es clave, y aquí la IA permite conexiones emocionales a través de contenidos adaptados a las preferencias individuales, por su parte, la implementación de chatbots y el uso del aprendizaje automático optimizan la comunicación y la toma de decisiones, respectivamente.

La IA “aumentada”, entonces, no solo ofrece eficiencia, sino también la capacidad de anticipar tendencias y adaptarse dinámicamente. Pruebas A/B, estrategias de Nurturing y Reengagement hiper personalizadas, así como la recomendación de productos similares, son herramientas esenciales en este viaje de transformación. Vean que agregue el concepto de “aumentada” porque es ahí donde nosotros, los líderes y gestores humanos podemos agregar ese plus que haga la gran diferencia y genera más valor que solo aumentar la capacidad de procesamiento, el uso de algoritmos y de almacenamiento 

A este punto, la implementación estratégica de la IA “aumentada” en el retail moderno se ha convertido en una necesidad, pero antes que eso es una gran oportunidad, no solo para escalar operaciones con mayor calidad y menor costo, sino también para brindar una experiencia de compra omnicanal que sea 100% centrada en el cliente en una visión de comercio unificado rentable, sustentable y sostenible.

Lo mejor, en este sentido, es que la tecnologización y digitalización proporciona un camino de constante evolución, tan ilimitada como nutritiva a la hora de encontrar oportunidades para rentabilizar de forma innovadora las operaciones.

La inteligencia artificial “aumentada” no es solo un recurso tecnológico; es el socio estratégico que permite que los retailers puedan prosperar en la era digital. La recomendación final es clara: explorar cada faceta de la IA y aplicarla en las operaciones diarias en modo "handsOn" para desbloquear su potencial transformador. En el retail moderno, la inteligencia artificial “aumentada” no es solo una opción; es la clave del éxito.