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El desconocido mundo de los teléfonos modulares y su futuro en el mercado
Viernes, Mayo 6, 2016 - 09:19

Estos smartphones pueden modificarse por partes, de acuerdo al gusto de su dueño, sea con una mejor cámara o procesador. Pero, ¿serán un éxito entre los actuales usuarios?

Pensar en un teléfono capaz de armarse, con un procesador, cámara y batería independientes, que pueden cambiar según tu necesidad, es algo que suena sin duda a ciencia ficción. Sin embargo, no lo es. Desde hace un par de años diferentes empresas se han enfocado a este tipo de dispositivos, e incluso, una compañía lanzó su primera versión de este tipo de equipos.

Pero, ¿cuál es la historia de esta tendencia? Los primeros en establecer este concepto en la industria tradicional de tecnología fue Project Ara de Motorola, actualmente parte de Google Google. Si bien ya habían surgido proyectos similares, este fue el primer caso de las empresas más conocidas de la industria en presentar un prototipo de celular modular para 2013.

La inspiración de este proyecto habría nacido del popular juego para niños Lego. Y al igual que estas piezas, sus teléfonos permitirían comprar elementos básicos de un smartphone para crearlo al gusto de los usuarios solamente con quitar sus partes: desde su WiFi hasta su lector de huellas digitales. Un sistema que además permitiría reparar fácilmente los teléfonos, solamente según la parte que deje de funcionar. 

Una iniciativa que además, promete ser sumamente accesible para todo el mundo, ya que tendría un precio inicial de US$50 dólares por el marco y la pantalla, con un precio adicional por cada módulo extra.

Esta iniciativa se tomó el escenario del conocido evento de Google I/O hace algunos años, sin embargo entró en receso desde entonces. Inicialmente, se esperaba que su lanzamiento se realizará en Puerto Rico, no obstante Google decidió finalmente probar sus teléfonos en Estados Unidos desde 2016, y sin fecha determinada para su lanzamiento.

La última noticia del proyecto surgió en agosto de 2015 y solamente se refirió a la actualización de su página web precisamente en la época en que los equipos deberían haber llegado al mercado. Este cambio de planes se habría debido, según Google, a que los imanes encargados de mantener los módulos no conseguían mantener la integridad del dispositivo en los diversos test de caída.

No obstante, algunos expertos aseguran que esta demora se debería a los requisitos que han presentado los fabricantes de los elementos del teléfono, por crear un dispositivo que funcione correctamente, o al poco éxito que muchos esperan de este proyecto debido a la actual cultura consumista de los usuarios de la telefonía móvil.

Esto no significa que los teléfonos modulares hayan desaparecido. A comienzo de este año LG presentó su nuevo modelo G5 durante el evento Mobile World Congress. Un dispositivo entrega por primera vez la posibilidad de customizar un smartphone tradicional, no de la misma manera que Project Ara, pero con la posibilidad de agregar módulos especializados con una mejor cámara o audio, por ejemplo.

“El diseño modular tiene un potencial increíble y el objetivo de diseñar productos de este tipo, busca mejorar la personalización y situar al usuario en completo control del producto que tiene en sus manos”, señala Eduardo Castro, Product Specialist de Celulares de LG Electronics sobre su nuevo equipo.

De esta manera, el nuevo LG G5 permite mejorar algunos de sus elementos con módulos especializados, por ejemplo, con sistema de sonido B&O o un lente gran angular de 135 grados. No obstante, no funciona exactamente igual al proyecto inicial de Motorola, que buscaba permitir el cambio de prácticamente todos los componentes del smartphone. En cambio, funciona como un primer acercamiento a esta tecnología.

“El G5 tiene como objetivo principal hacer de la experiencia de uso algo divertido, a la vez que entrega una calidad excepcional en cuanto a audio y vídeo, y ser un defensor de las distintas elecciones o intereses del consumidor en vista a sus necesidades. Ningún consumidor es igual a otro y la modularidad permite esto”, explica Castro.

Finalmente, un equipo alternativo que sí cumple las promesas de Project Ara es el Fairphone 2. Un dispositivo que comenzó sus ventas en julio pasado y su entrega en diciembre de 2015, y que cuenta con partes específicas que pueden ser determinadas por los usuarios.

Este teléfono está enfocado en el comercio justo, apuntando a procesos de producción justos con los trabajadores y sin abusos. Esta segunda versión cuenta con potentes componentes como n procesador Snapdragon 801, 2GB de RAM, 32GB de almacenamiento y un panel de cinco pulgadas con resolución Full HD. En tanto, la batería del equipo alcanza solamente los 2.420 mAh y su cámara los 8 megapixeles, mientras que su precio es de 529 euros. 

Sea la alternativa que sea, la tendencia de los teléfonos modulares ya comenzó a llegar al mercado y a la mano de los latinoamericanos, con el arribo de los primeros teléfonos LG G5 a la región. No obstante, muchos se preguntan si estos celulares podrían ser de interés de los usuarios.

“Esta tendencia ha crecido debido a que la mayoría de los componentes ya superan las necesidades del usuario medio. En lugar de una revisión completa, los usuarios tienen más probabilidades de estar buscando mejoras específicas. El nuevo enfoque de la innovación estará en la diferenciación de cada módulo, lo que conducirá a una mayor especialización”, señala el Product Specialist de Celulares de LG Electronics.

Según el ejecutivo de LG la tecnología modular no es nueva, y responde al éxito de otro mercado anterior que ya tuvo gran recepción con el mundo de los smartphones: las aplicaciones. 

“Al igual que las navajas de bolsillo populares, los teléfonos inteligentes cuentan con una amplia gama de aplicaciones que buscan facilitar la vida diaria de las personas. El teléfono inteligente representa diferentes cosas para diferentes personas, entonces ¿por qué millones de consumidores deben conformarse usando dispositivos que son réplicas exactas uno del otro?”, comenta para finalizar Castro.

Autores

Daniela Zárate