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Institucionalización, problema en empresas familiares
Viernes, Octubre 24, 2014 - 08:34

Para Juan Carlos Simón, asesor de negocios de PwC, "se debe establecer un plan que cuente con una estructura adecuada que le permita a los miembros de la familia desarrollarse y mantenerse unidos".

De acuerdo con datos del EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, más del 85% de las empresas en el mundo son familiares, están en todos los giros y adoptan cualquier tamaño.

Sin embargo, enfrentan diversos retos como falta de institucionalización,conflicto de intereses u organigramas poco claros, lo cual repercute no sólo en el futuro de la empresa, sino en la estabilidad emocional y económica –si el negocio es el único proveedor de ingresos– de la familia.

No por llevar un mismo apellido la palabra y los sentimientos valen más que un papel. De acuerdo con Juan Carlos Simón, asesor de negocios de PwC, la falta de institucionalización dificulta la continuidad de las empresas.

De acuerdo con la encuesta de revisión de empresas familiares de PwC 2014, de 2,378 empresas familiares en 41 países, 82% de los entrevistados tiene el rol de dueño o administrador; sin embargo, solamente el 16% de los encuestados tiene por escrito un plan de sucesión”, comentó Simón.

Lo anterior es uno de los tantos problemas de las empresas familiares, consecuencia de no cambiar el ‘chip cultural’, como afirma Simón: "cuando se origina la empresa hay que cambiar la mentalidad de empresa familiar a familia empresaria, los miembros de la familia deben pensar como empresarios".

Y es que la falta de documentos como el de sucesión realmente puede afectar el futuro de una empresa familiar. Cuando el administrador o dueño falla sin dejar claras las reglas, surgen cuestionamientos como ¿quién se hará cargo del negocio?, ¿qué sueldo debe recibir cada uno?, ¿los miembros de la familia tienen las habilidades necesarias para continuar la empresa?, ¿es necesario que el primogénito sea quien suceda al director?, ¿a quién le toca qué?, y muchos más que paralizan el negocio.

Al respecto, Simón comentó: “para que las empresas familiares tengan una sucesión exitosa, se debe establecer un plan que cuente con una estructura adecuada que le permita a los miembros de la familia desarrollarse y mantenerse unidos para que el negocio no pierda su valor, con base en una serie de reglas claras de transparencia dentro de la familia".

De acuerdo con Simón, alrededor del 90% de las empresas familiares aseguran que tienen planes de sucesión en la mente pero no documentadosy esto, según sus observaciones, es gracias a la falta de tiempo: “los empresarios tienen muchísimos temas que pensar todos los días y todos los días piensan en el aspecto de sucesión pero no lo tienen en su agenda... lo que hay que hacer es dedicar un tiempo específico para generar ese plan de sucesión".

 

Autores

Dinero en Imagen (Excélsior).