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Así se detecta y trata la Hepatitis C
Viernes, Noviembre 24, 2017 - 14:00

Se trata de una infección causada por el virus del mismo nombre. En países como Argentina se estima que 1% de la población estaría infectada, de los cuales 6 de cada 10 lo ignoran.

La Hepatitis C se define como una enfermedad del hígado causada por el virus del mismo nombre. Cuando una persona se infecta con el virus de la hepatitis C, puede desarrollar una infección aguda que varía en gravedad: desde una enfermedad muy leve, con pocos o ningún síntoma, hasta una afección grave que requiere hospitalización, según detalla el Minsterio de Salud de Argentina.

Puede clasificarse en :

Hepatitis C aguda: es una enfermedad que ocurre dentro de los 6 meses posteriores a que la persona quedó expuesta al virus.

Hepatitis C crónica: es una enfermedad que ocurre cuando el virus permanece en el cuerpo de la persona luego del cuadro de Hepatitis C aguda.

Aproximadamente 8 de cada 10 personas que se infectan por el virus de la hepatitis C desarrollan una infección crónica o permanente. Con el tiempo, puede provocar problemas hepáticos graves, incluyendo daños severos al hígado como cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado.

¿Cómo se transmite?

Se transmite a través de la sangre al compartir agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con personas infectadas.
También por vía sexual (vaginal, oral o anal), aunque es menos frecuente.
Una madre que tiene hepatitis C puede transmitir la infección a su hijo durante el embarazo o el parto, aunque es menos frecuente.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de las personas infectadas no tiene ningún síntoma o solo tiene síntomas leves. Los síntomas, tanto de la hepatitis C aguda como de la crónica, pueden incluir:

*cansancio, astenia (fatiga),
*náuseas o vómitos,
*fiebre y escalofríos,
*orina de color oscuro,
*materia fecal de color más claro,
*ojos y piel amarillos (ictericia),
*dolor del lado derecho del abdomen superior que puede irradiarse a la espalda,
*problemas de coagulación de la sangre,
*sangrado digestivo (vómitos de sangre o materia fecal negra),
*distensión abdominal con líquido dentro del abdomen (ascitis).

¿Cómo se diagnostica?

Mediante análisis de sangre específicos que detectan tanto la presencia de las defensas o anticuerpos como del virus mismo.

¿Cómo podés prevenirla?
Evitar compartir agujas, canutos o elementos cortopunzantes.
Uso de preservativos desde el principio en las relaciones sexuales
Exigir el uso de materiales esterilizados al hacerse un tatuaje o piercing, o ante cualquier procedimiento médico invasivo.

¿Cómo se trata?
Cuando es diagnosticada, los médicos recomiendan descanso, una nutrición adecuada, líquidos y medicamentos antivirales específicos.

Autores

Télam