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Así se libra la guerra contra la invasión del plástico
Martes, Agosto 16, 2016 - 14:37

Millones de toneladas de plástico están tapando los mares del mundo. Con motivo del Día Mundial de los Océanos, DW presentó esta galería acerca de los efectos devastadores del plástico y sobre cómo combatir este problema.

 
Por lo menos 8 millones de toneladas de plástico van a parar a los océanos del mundo año tras año, de acuerdo con un informe de la Fundación Ellen MacArthur. El informe advierte que la basura plástica sobrepasará en peso a los peces en 2050, a menos que se tomen medidas drásticas. Playas alejadas de la costa como esta, en el Océano Pacífico, también sufren bajo los efectos del plástico.
 
 
La organización de Conservación de los Océanos estima que hay más de 690 especies marinas afectadas por la basura plástica. Para combatirla, empresas como la cervecera Delray Beach, en Florida, EE. UU., crearon como alternativa empaques comestibles de trigo y cebada de desecho de su producción y esperan comenzar a producirlos en octubre de 2016.
 
 
Algunas empresas buscan alternativas biodegradables a los envases plásticos de un solo uso que suponen gran parte de la basura que se encuentra en los océanos. En una planta polaca se utiliza salvado de trigo. Según su inventor, Jerzy Wysocki, los envases Biotrem se pueden utilizar en el horno y en el frigorífico. Se degradan en 30 días o se pueden comer.
 
 
El bambú también es una alternativa al plástico. Con él pueden fabricarse objetos que van desde cepillos de dientes hasta piezas para computadores, pasando por cortinas de ducha y otros utensilios. La empresa Tonggu Jiangqiao Bamboo & Wood Industry Company comenzó en 2008 la producción a gran escala de teclados, ratones y revestimientos de monitores de computadoras.
 
 
Las alternativas pueden ayudar a reducir los desechos, pero aún flotan millones de toneladas de plástico en los océanos de todo el mundo y eso es algo que continuará así durante siglos. La fundación holandesa Ocean Cleanup tiene como objetivo atrapar la basura flotante en un radio de 100 kilómetros sin dañar a los peces ni al resto de criaturas marinas.
 
 
Parte del plástico podría reciclarse o usarse de otra forma. Podría convertirse en un florero, en aislamiento térmico para el hogar o en moda, como hace la empresa española Ecoalf. A partir de desechos plásticos recogidos por 200 pesqueros en el Mediterráneo, Ecoalf crea fibras de poliéster que acaban convertidas en chaquetas, mochilas y otros objetos.
 
 
El plástico puede volver a utilizarse en su forma original. En la Conferencia sobre Desarrollo Sostenible Río +20, celebrada en 2012, es decir, dos décadas después del primer Día Mundial de los Océanos, se exhibieron en la costa esculturas gigantes de peces hechas con botellas de plástico.

Autores

Deutsche Welle