Londres. Los precios del crudo subían este martes hacia los US$80 el barril, apoyados en las preocupaciones de que una menor producción petrolera de Venezuela y una posible caída en los envíos de Irán pudieran ajustar más el suministro global.

Actualmente, el crudo opera en sus niveles más altos desde fines de 2014, apuntalado por una fuerte demanda global y por un pacto de reducción del bombeo que impulsó la Organización de Países Exportadores de Petróleo junto a aliados como Rusia.

A las 1230 GMT, el Brent subía 64 centavos a US$72,46 el barril. La semana pasada, el referencial superó los US$80 por primera vez desde noviembre de 2014.

El West Texas Intermediate (WTI) ganaba 22 centavos a US$72,51 tras llegar más temprano en la jornada a US$72,72, su nivel más alto desde noviembre de 2014.

El gobierno estadounidense impuso nuevas sanciones a Venezuela tras la reelección este domingo del presidente Nicolás Maduro. Analistas dijeron que las medidas podrían reducir más la producción venezolana de crudo, que está en sus niveles más bajos en décadas.

Los precios del barril están apuntalados también por los temores a una potencial caída en las exportaciones iraníes tras la salida de Washington de un acuerdo nuclear con Teherán y la amenaza de sanciones de Estados Unidos contra el país. Tanto Venezuela como Irán son miembros de la OPEP.

Debido a la menguante producción venezolana, el grupo ha logrado niveles mayores a los previstos en su pacto de reducción al bombeo. En teoría, Arabia Saudita y otros exportadores del cartel podrían aumentar su suministro.

En Estados Unidos, se prevé que los inventarios petroleros muestren un declive de 2,8 millones de barriles en la última semana, su tercer descenso semanal consecutivo. Las cifras del American Petroleum Institute para el período se publicarán a las 2030 GMT.