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Bolivia: Casi 4.500 personas mueren cada año por tabaquismo
Martes, Diciembre 20, 2016 - 10:57

La Directora para Latino América y el Caribe en la Campana para Niños Libres de Tabaco, asegura que se trata de muertes prevenibles y que la mayoría del tabaco en el país es importado. 

La Razón. Patricia Sosa, Directora para Latino América y el Caribe en la Campana para Niños Libres de Tabaco, tiene bajo su responsabilidad el coordinar apoyo financiero y técnicos a grupos de sociedad civil en las Américas que están luchando por reducir el consumo de productos de tabaco a través de la adopción de políticas públicas.

Las iniciativas incluyen la prohibición de fumar en el interior de lugares públicos, adopción de advertencias sanitarias, prohibición de promoción, publicidad y patrocinio de productos de tabaco y el aumento de precios a través de impuestos para reducir la asequibilidad a estos productos. Estas políticas forman parte del Convenio Marco Para el Control de Tabaco, un tratado internacional coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

- ¿De qué manera Bolivia se defiende contra el poder y los recursos de la industria tabacalera?

- En Bolivia mueren más de 4.488 personas cada año por enfermedades relacionadas al tabaquismo.  Estas muertes son totalmente prevenibles ya que son el resultado del consumo de un producto mortal que está siendo mercadeado por corporaciones multinacionales y transnacionales  como Philip Morris Internacional (PMI).  Sabemos que la mayoría de estos productos son importados a Bolivia y que, aunque existe cultivo de tabaco en al país, este es muy pequeño y representa un porcentaje ínfimo de los cigarrillos que son consumidos en el país.

El 15 abril del 2005 el Estado Plurinacional de Bolivia ratificó: El Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) de la Organización Mundial de la Salud y así se comprometió a ser parte de un esfuerzo global para reducir las muertes prematuras y enfermedades causadas por los productos de tabaco.

En 2011 se adoptaron advertencias sanitarias en forma de pictogramas que cubren el 50% de ambas partes de los paquetes de cigarrillos. La implementación de esta política ha sido exitosa y sabemos que ha logrado aumentar el conocimiento sobre el daño causado por este producto al igual que fomentar a los fumadores a que dejen de fumar. Pero todavía hay mucho por lograr.

El CMCT también requiere a los Estados Partes, como el Estado Plurinacional de Bolivia, que prohíban el fumar en el interior de sitios públicos, la prohibición total de publicidad incluyendo puntos de ventas y el aumento a los impuestos de tabaco para disminuir la asequibilidad de este producto y desincentivar su consumo, especialmente en jóvenes y niños.  Estas políticas todavía no han sido adoptadas en Bolivia, pero sabemos que hay un gran interés del Gobierno y un gran apoyo popular.

Una encuesta reciente conducida por Arce&Varga en Bolivia demuestra que el 70% de los bolivianos están de acuerdo con prohibir totalmente el consumo de tabaco en espacios públicos cerrados; el 66% con prohibir totalmente la publicidad del tabaco; y el 74% están de acuerdo con incrementar los impuestos a los productos del tabaco, lo que demuestra que la población  boliviana desea que las políticas mejoren su salud.

Con el fin de avanzar, en julio de este año el Ministerio de Salud solicitó  a la Secretaria del CMCT a que visitara a Bolivia para desarrollar un diagnóstico de necesidades que permitan determinar cómo mejorar la implementación del Tratado; asimismo,  nosotros como entidad no-gubernamental, estamos colaborando con los grupos de sociedad civil en Bolivia como la Fundación InterAmericana del Corazón Bolivia, quienes son muy deseosos de aprender de las experiencias internacionales y avanzar como país.

Es la responsabilidad del Gobierno de adoptar estas políticas y no rendirse ante los argumentos falsos de la industria que usualmente reclama que reducir el consumo de este producto tiene un impacto negativo en la economía.  No hay evidencia que esto ocurre en ninguno de los otros 179 países que han ratificado en CMCT y más de los 50 que tienen leyes que prohíben el fumar en sitios públicos incluyendo 16 países en Latino América.


- Siguiendo la lógica del empaquetado neutro, ¿no deberían tener otros productos advertencias similares, por ejemplo las gaseosas un letrero que indique que la bebida puede producir diabetes?

- Las empresas tabacaleras dependen del diseño del paquete para generar el reconocimiento de la marca y promocionar las ventas. El empaque crea una imagen de la marca que a menudo es totalmente opuesta a la realidad y a los peligros relacionados con el consumo de productos de tabaco.

El empaquetado neutro o estandarizado reduce la atracción y el encanto de los productos de tabaco, e incrementa la notoriedad y efectividad de las advertencias sanitarias.

Las Directrices de los Artículos 11 y 13 del Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS recomiendan que las Partes consideren la adopción de empaquetado neutro para eliminar la publicidad o promoción, incluidas las características de diseño que hacen que los productos sean atractivos.

Es el propósito de esta política que el empaquetado refleje la realidad de este producto y deje de ser otro vehículo para fomentar la adicción a la nicotina. En Australia han documentado el éxito del empaquetado neutro en crear mayor concientización sobre el daño y por consecuencia seguir bajando las tasas de fumar.

La protección al consumidor impacta muchos otros productos incluyendo productos alimenticios y bebidas azucaradas.  Pero tabaco es un producto que tiene características muy específicas que justifican la adopción del empaquetado neutro.

Tabaco tiene características distintas de cualquier otro producto lícito —este producto mata a 1 de cada 2 fumadores y es la causa principal de muertes prevenibles en el mundo incluyendo Bolivia—. La OMS señala que el tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas, de las que más de 5 millones son consumidores del producto y más de 600.000 son no fumadores expuestos al humo de tabaco ajeno.

En Bolivia el tabaco mata a 12 personas cada día.  Por esta razón las enfermedades relacionadas al tabaquismo son la causa principal de muertes prevenibles en el mundo. Reconociendo la magnitud de estos problemas más de 180 países en el mundo incluyendo Bolivia han firmado el CMCT.  Hay pocos productos en el mundo donde hay consenso sobre su daño y las soluciones para reducir su consumo.

El tabaco es un producto genérico. Desde la perspectiva del consumidor, se ha demostrado que la mayoría de fumadores no son capaces de identificar su marca habitual cuando se le venda los ojos. Según los facultativos: “esto demuestra que la marca no es más que una imagen trasmitida por el envasado y la publicidad que no corresponde a una característica singular del producto".

- ¿Cómo se han sacado los datos en Bolivia, especialmente respecto a los niños?

- El Ministerio de Salud en Bolivia ejecuto el Encuesta Global de Jóvenes en el 2012 y pudo medir usando las mejores prácticas internacionales el consumo entre jóvenes en Bolivia, sin embargo son necesarios estudios más recientes especialmente en niños.

En este estudio se documenta que el 18,7% de jóvenes entre los 13 y 15 años han consumido productos de Tabaco en los últimos 30 días.

Esta cifra valida la percepción que la encuesta publicada en Julio del 2016 y documenta que:

9 de cada 10 personas, consideran que es fácil para los niños, niñas y adolescentes comprar productos de tabaco; y más del 50% de los entrevistados han visto a personas fumando en presencia de niñas, niños y adolescentes en espacios públicos cerrados. (Fuente: Arce&Varga, Sondeo de opinión sobre el consumo, control y comercialización de productos de tabaco en Bolivia, 2016).

El 85% de las personas consideran que los productos de tabaco están al alcance de cualquier persona en las tiendas de barrio, quioscos, mercados o supermercados.


- Los datos de Bolivia, ¿cómo son en relación con otros países?

- En la región de Latino América y el Caribe, Bolivia es uno de los países que más sufren el impacto económico de la epidemia del tabaquismo.

Según el reporte regional de la Organización Panamericana de Salud del 2016 entre los países más afectados por el costo directo al sistema de salud por enfermedades atribuibles al tabaquismo, Bolivia es segundo luego de Chile. Chile tiene un gasto de 0,86% del producto interno bruto, Bolivia 0,77% y Argentina 0,70%.

Eso no es sorprendente ya que Bolivia es de los países que menos han implementado las políticas de control Tabaco que recomienda la OMS y el CMMT.

Aunque es muy positiva la adopción de las advertencias sanitarias, Bolivia está atrás de 16 países que han adoptado leyes que prohíben el fumar en el interior de sitios públicos o de seis que han adoptado prohibición de publicidad, promoción, y patrocinio de productos de tabaco incluyendo puntos de ventas.

-  ¿Por qué hay más fumadores en la actualidad?

-  El cigarrillo, el producto de tabaco más consumido en Bolivia, está diseñado para la adicción gracias a la alta tecnología que utilizan los científicos que trabajan para  la industria tabacalera. (Fuente: Diseñado para la Adicción – Reporte de Campana para Niños Libres de Tabaco) Esto incluye subir los niveles de nicotina y el uso de saborizantes que facilitan la iniciación y la adicción.

Sumándole a este producto altamente adictivo, la industria invierte miles de millones de dólares en publicidad, promoción y patrocinio y tiene el producto perfecto para que una Multinacional como Philip Morris Internacional sea la quinta empresa tabacalera más grande del mundo.

Por eso los gobiernos tienen que responder y regular este producto.  Sabemos lo que funciona.  Lo que hace falta en Bolivia es la voluntad política para adoptar e implementar las leyes que protejan a su población.

Todo lo que hemos visto en nuestro trabajo en los últimos meses nos da la esperanza que el momento ha llegado a Bolivia para lograr la adopción de estas leyes tan importantes, que sumadas al compromiso del Estado Plurinacional de velar por la salud y bienestar de sus habitantes y también incentivar la implementación de hábitos saludables.