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Búnkeres de lujo, la nueva moda en Estados Unidos
Jueves, Febrero 23, 2017 - 13:16

Estas viviendas subterráneas, ubicadas en el estado de Kansas, fueron creadas por el empresario Larry Hall. Cuentan con sala de cine, piscina, sala de cirugía, campo de golf y un muro para escalar.

En Estados Unidos una nueva moda está causando polémica y asombro, porque ahora vivir bajo tierra es todo un privilegio. Así lo hizo ver el empresario y creador de los búnkeres más sofisticados construidos hasta el momento, el americano Larry Hall.
 
"He tenido varios clientes que, literalmente, lloraron de alegría cuando lo vieron", dijo el empresario en conversación con la BBC. Y es que no es para menos. Estas viviendas subterráneas ubicadas en el estado de Kansas, cuentan con sala de cine, piscina, sala de cirugía, campo de golf y un muro para escalar. "Es como un crucero en miniatura", agregó Hall.
 
De acuerdo con el administrador de este nuevo negocio que viene aumentando su demanda, estos condominios (Survival Condos) son búnkeres de lujo diseñados no sólo para protección física, sino también para el bienestar mental.
 
¿En qué se inspiró?
 
Larry Hall asegura que después de los trágicos ataques del 11 de septiembre de 2001 en la ciudad de Nueva York, la necesidad de ofrecer servicios de emergencia informáticos aumentó, por lo que a partir de esa idea se ingenió un centro de datos resistente a posibles ataques nucleares. Y Kansas tenía esa ventaja; protección incorporada contra bombas nucleares.
 
Después de un tiempo y algunos clientes que mostraron su apoyo al proyecto, este evolucionó hasta llegar a la construcción de refugios que protegieran a las personas de guerras nucleares y desastres naturales, además de tener una variedad considerable de comodidades adentro, lo que hizo resaltar la invensión entre las demás empresas que ofrecen construcción de búnkeres alrededor del mundo.
 
Estas ostentosas casas, según su diseñador, tienen un costo aproximado de US$1,5 millones e incluyen hasta sistemas de filtración de agua y aire, fuentes de energía y la capacidad de cultivar plantas y criar peces para el consumo humano.
 
Según Hall, los clientes piensan que este es una especie de “seguro de vida”, el cual podrán tener en caso de alguna catástrofe o emergencia. Sin embargo algunos propietarios las están utilizando como su casa de fin de semana a donde pueden “escaparse” de la rutina.

Autores

El Espectador