Santiago. Las precarias condiciones que enfrentan los damnificados por el terremoto de este sábado en Chile, con falta de alcantarillado y agua potable, podría producir brotes de enfermedades respiratorias e intestinales.

El presidente del Colegio Médico de Chile, Pablo Rodríguez, y el director del Hospital Clínico de la Universidad Católica, Carlos Pérez, explicaron que en las primeras horas del desastre la atención se centra en salvar a los politraumatizados y a los heridos más graves.

Sin embargo más tarde aumenta el riesgo de que la gente comience a manifestar problemas gastrointestinales por las deficiencias que enfrentan, informó La Segunda.

Rodríguez indicó que “es entonces cuando comienzan a aparecer las infecciones digestivas porque la gente no ha tenido agua potable y empieza a usar agua de pozo y noria. Pero hay que hervirla o ponerle 10 gotas de cloro por litro. Sabemos que ya han empezado a aparecer personas con infecciones intestinales, diarreas y vómitos, principalmente niños”.

En el contexto, el ministerio de Salud evalúa enviar a la zona devastada vacunas contra la hepatitis.

Carlos Pérez aclaró que para que haya un brote de hepatitis, “tiene que haber circulación de ese virus y, al momento del terremoto, la circulación a nivel nacional era baja. El riesgo no es elevado, pero hay que esperar la resolución ministerial”.

En cuanto a la probabilidad de tifus, explicó que si bien “es una posibilidad”, indicó que “la fiebre tifoidea es muy poco frecuente pues estaba relacionada con el consumo de alimentos regados con aguas servidas lo que se solucionó”.

Pérez dio una señal de tranquilidad, al sostener que tras terremotos “es raro que se desencadenen epidemias. Se trata más bien de problemas locales”.

Otro punto de preocupación son las infecciones respiratorias, pues “hay gran cantidad de gente que sigue durmiendo a la intemperie, en los cerros. Muchos se mojaron, hay temperaturas bajas y eso los afectará”, dijo Rodríguez.

De acuerdo con la información por el Ministerio de Salud, hasta este miércoles no se habían notificado la aparición de brotes epidémicos.

De acuerdo a estimaciones del presidente del Colegio Médico la demanda en los consultorios “se duplicará o triplicará en los próximos días, por lo que se requiere tomar medidas de inmediato”.

A lo que Carlos Pérez agregó que la situación que se vive en Chile “es gravísima, mucho más grave que la pandemia de influenza del año pasado que atochó a los hospitales. Hay sistemas de salud no operativos, hospitales que han desaparecido, no hay agua potable. El funcionamiento de la red asistencial está comprometido seriamente”.

Hasta ahora se han instalado cinco hospitales de campaña. Se contempla que haya 9.