La periodista Carmen Fernández, director de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) de Chile, renunció la tarde de este miércoles a su cargo, según publica La Tercera, tras recibir constantes críticas por el modo en que el organismo enfrentó la consecuencias del mega sismo ocurrido en el país sudamericano el pasado 27 de febrero.

La polémica con el liderazgo de Fernández se produjo a raíz de la falta de reacción que tuvo el organismo chileno especializado en desastres, Onemi, tras el terremoto grado 8,8 en la escala de Richter. La entidad no emitió una oportuna alarma de tsunami para un maremoto que afectó a gran parte de la costa de la zona centro-sur de Chile, y que provocó más muertos que el mismo terremoto.

La omisión se produjo a pesar de que existe un protocolo de la Onemi donde se establece que ante sismos superiores a 7,5 grados en la escala de Richter, se deberá alertar a las comunidades costeras del peligro de un tsunami.

Carmen Fernández, luego de lo ocurrido, repitió en diversas ocasiones que la Onemi había actuado correctamente, y que quienes se habían equivocado era el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) de Chile, institución que a través del almirante Edmundo González, reconoció haber sido poco clara en la advertencia marina.

No obstante, horas después del mea culpa asumido por la Armada, grabaciones reproducidas por el canal chileno TVN comprobaron que ambas instituciones habían sido poco claras en su comunicación telefónica y a través de un fax.

La autoridad máxima de la Onemi chilena se desempeñaba en este cargo desde 2006. El ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, explicó que Fernández ha ''hecho una gran labor. El cataclismo supera la capacidad de cualquier agencia de cualquier parte del mundo. Los chilenos debemos sentirnos orugllosos de que, en pocos días, hayamos ido en ayuda de los chilenos''.

El secretario de Estado aclaró que Fernández no estaba obligada a renunciar, y que ahora será la presidenta de la República quien decidirá si continúa o no en este cargo de confianza de Michelle Bachelet.