Sin agua y alimentos centenares de personas llegaban hasta el supermercado Líder en la ciudad de Concepción, en el centro de la capital regional, para obtener alimentos, sin embargo, el caos se tomó la situación y comenzó el saqueo de todo tipo de elementos tras forzar las puertas de la bodega.

El supermercado, que operaba como centro de acopio, había abierto sus puertas para que algunas personas retiraran temprano algunos bienes básicos, pero la situación se salió de control luego que una turba de gente comenzara a llevarse distintos electrodomésticos.

Fuerzas policiales debieron intervenir con carros lanzaaguas y bombas lacrimógenas con los que intentaban desalojar a la gente, y reordenar la situación.

Producto del fuerte sismo que afectó al país, los supermercados mantuvieron sus puertas cerradas durante todo el sábado, evaluando daños en la infraestructura y en su mercadería. Tras la compleja situación luego del saqueo, Líder habría decidido no reabrir sus sucursales en Concepción.

Hasta ahora los ciudadanos y las autoridades acusan la tardía entrega de ayuda, lo que ha llevado a la desesperación de la gente. “No tenemos nada para comer y darle a nuestros hijos”, argumentaban algunas mujeres, las que aseguraban que eran los menos los que sacaba electrodomésticos y que ellas no tenían nada que ver con ellos.

A esto se suma la escasa información que manejan en la ciudad sobre los planes de ayuda. Además, el servicio de agua tampoco ha podido ser restablecido en Concepción, una de las más afectadas con el terremoto.

La situación se normalizaba parcialmente tras el control de las fuerzas policiales, e informaron que sólo se les permitirá la entrada a mujeres a las que se les entregarán ayuda básica: leche, agua, pañales y otros elementos básicos.