Santiago. Los rigurosos y bien aplicados códigos de construcción de Chile salvaron la mayoría de los edificios modernos y un sinfín de vidas, según la agencia Dow Jones Newswires. Pero el uso masivo del adobe en las estructuras más antiguas supuso que muchos de esos edificios se derrumbaron en las regiones del país más azotadas por el terremoto.

La destrucción generalizada de los edificios más antiguos -junto con los daños a puentes y carreteras, y la inundación de la costa causada por el tsunami- abre una oportunidad para la industria de la construcción de Chile, dijo Dow Jones Newswires.

Mientras que el principal índice bursátil del país, el índice Ipsa, cayó 1,8% este lunes, su primer día de cotización desde el terremoto del sábado, las acciones de la cementera Cementos BíoBío se dispararon 16,37%, en la medida en que los inversores anticiparon que la demanda para materiales de construcción iba a aumentar.

Más de 700 personas murieron en el terremoto del sábado, un temblor de magnitud 8,8 que es el quinto mayor en todo el mundo desde que se tienen registros. Chile ha sobrevivido a muchos sismos -incluyendo el más devastador nunca registrado, de 9,5 en los años 60- y el del sábado fue el peor en 50 años.

Diferencias. En la capital del país, los barrios más antiguos sufrieron los mayores daños, porque muchas viviendas son de adobe, una mezcla de barro y paja que puede soportar grandes cantidades de peso pero no puede resistir violentas ondulaciones causadas por terremotos.

En cambio, las modernas torres de pisos del país resistieron el tremendo temblor por los códigos de construcción adoptados en 1996, dijo Christian Seal, profesor de ingeniería civil de la Universidad de Santiago de Chile. Los nuevos edificios en Chile deben ser inspeccionados por terceras partes para su diseño y construcción. También deben ser aprobados por las autoridades locales.

El código de construcción de Chile es similar al usado en Estados Unidos, dice Bill Holmes, miembro del Instituto de Investigaciones sobre Terremotos, con sede en Oakland, California. Los estándares para el hormigón, dijo, son casi idénticos. Muchos de los rascacielos de Santiago son construidos a partir de estructuras que usan hormigón armado -con un armazón de acero o hierro incrustado.

Las constructoras chilenas tienen ya experiencia reparando los daños de un terremoto, particularmente en el temblor de 7,7 en 1985. Chile tiene cuenta con redes de operaciones con fabricantes de maquinaria como Caterpillar Inc., Komatsu Ltd., Deere & Co., y Terex Corp.

Chile, mejor que Haití. "Chile está mucho mejor, pero mucho mejor que Haití”, dijo Charles Yengst, presidente de Yengst Associates Inc., una consultora del mercado de maquinarias en Connecticut. "Chile es un mercado de muy buen tamaño para equipamiento. Los concesionarios que tienen aquí son de primera clase."

Las constructoras están improvisando reuniones para evaluar cómo van a enfrentarse a la fuerte subida de la demanda, dijo un ejecutivo que pidió no ser nombrado. Dijo que los materiales más buscados incluirán materiales ligeros como revestimientos, yeso y tablas de fibra.

Chile tiene capacidad de sobra porque muchas fábricas que hacen estos materiales y que iban a mudarse a EE.UU., rebajaron su producción o la eliminaron en los comienzos de la crisis financiera mundial.