Santiago. Una pregunta se escucha una y otra vez en los pueblos costeros chilenos arrasados por el tsunami: ¿Por qué nadie nos avisó?

Chile, un país que ha tenido algunos de los mayores terremotos de la historia del planeta, cuenta con construcciones antisísmicas y un sistema para advertir sobre posibles tsunamis.

Pero, en la madrugada de este sábado, las advertencias fallaron y, cerca de media hora después del sismo de magnitud 8,8, olas gigantes arrasaron sin aviso pueblos costeros, caletas y puertos en la franja que va de la costa central de Llo-Lleo al puerto sureño de Talcahuano.

Hasta el momento, se confirmaron cerca de 800 muertes por la tragedia y se estima que las pérdidas serán millonarias.

"Por acá nadie llegó a avisarnos, nosotros partimos solos porque sabemos que cuando hay un temblor tan grande, hay que dejar todo y arrancar", dijo Alejandra Jara, de 28 años, en La Pesca, una localidad a 250 kilómetros al sur de Santiago.

Jara tenía cabañas para turistas en la playa y se quedó sin nada al igual que muchos de sus vecinos, en su mayoría pescadores que, al conocer de la dinámica del mar, huyeron a zonas más altas.

Pero, en otras áreas no fueron tan afortunados. En Constitución, una de las ciudades que concentra la mayor cantidad de víctimas, las autoridades reconocieron que el sistema de alarma de sirenas en el pueblo no funcionó porque el corte de electricidad generalizado en la zona afectó también al cuerpo de bomberos.

Sin embargo remarcaron que los entrenamientos de evacuación previos dieron resultado en la ciudad de aproximadamente 50.000 habitantes.

"Se han hecho planes con la gente para enseñarles cómo deben reaccionar frente a un terremoto. El plan funcionó porque si no hubiera funcionado tendríamos al menos 10.000 muertos", dijo Mauricio Genta, administrador municipal.

Al fallar el sistema de alertas y luces, fueron gritos de "¡A los cerros!, ¡A los cerros!” los que salvaron a la gente, según testigos.

El ministro de Defensa de Chile, Francisco Vidal, admitió que la oficina de la Armada chilena cometió un error de diagnóstico al no haber alertado sobre el tsunami.

Durante las horas posteriores al sismo, el gobierno evitó hablar de un "tsunami" pero luego lo reconoció.

"Nadie nos avisó, solamente escuchamos el mar y arrancamos a los cerros. Ni carabineros ni los marinos que están frente a nuestra casa avisaron", dijo Raquel Peña, de 58 años, una habitante de Constitución.

Los relatos son similares en otras localidades. En la base naval de Talcahuano, una mujer se quejó de que habían realizado entrenamientos, pero que cuando vino el terremoto ninguna autoridad les dio socorro. Los que alertaron a la población fueron guardias de seguridad privada.

Ahora, los sobrevivientes buscan a quienes aún no aparecen.

"Tenemos 100 socios de los cuales 40 ya sabemos donde están, están bien. Del resto no tenemos idea, no sabemos si están vivos o muertos, no sabemos si estaban adentro o si estaban afuera (del mar)", dijo Gustavo Quiroz, secretario del sindicato de Tripulantes Pesqueros de Constitución.