Honolulu. Hawái se preparaba para comenzar las evacuaciones por la amenaza de un tsunami generado tras un sismo masivo que sacudió a Chile, dijo este sábado un funcionario de defensa civil en la isla estadounidense.

Las autoridades hicieron sonar sirenas en toda la isla a las 06.00 hora local (1600 GMT) luego de que el Centro de Alerta de Tsunami del Pacífico dijo que se había generado un tsunami que podría causar daños en las costas de todas las islas hawaianas.

"Salgan de la costa. Estamos cerrando todas las playas y diciéndole a las personas que abandonen el área", dijo John Cummings, portavoz de Defensa Civil de Oahu.

Autobuses patrullarán las playas y se transportará a las personas hacia parques en un proceso que se espera dure unas cinco horas.

Antes de que sonaran las sirenas, automóviles hacían fila en estaciones de servicio en Honolulu.

"Se deberían tomar medidas urgentes para proteger la vida y la propiedad", dijo el centro en un boletín. "Todas las costas corren peligro sin importar en la dirección que estén", añadió.

El centro emitió un alerta de tsunami para el Pacífico que incluía Hawái y se extendía por el océano desde América del Sur a todas las zonas con costas sobre el Pacífico.

El geofísico Víctor Sardina dijo que el centro con sede en Hawái exhortaba a todos los países incluidos en la advertencia que tomaran la amenaza con seriedad.

"Todos están con alerta porque sabemos que la ola está en camino. Todos están en riesgo", dijo en una entrevista telefónica.

La advertencia se dio luego de un fuerte terremoto en Chile de una magnitud 8,8 que causó la muerte de al menos 147 personas y generó enormes olas sobre la costa del país propenso a sufrir sismos.

El centro estimó que el primer tsunami, que son una serie de olas consecutivas, llegaría a Hawái a las 11.19 hora local (2100 GMT), a las localidades de Hilo en la Gran Isla de Hawái, con olas en Honolulu a las 11.52 hora local.

Sardina dijo que en algunos lugares de Hawái las olas podrían llegar a dos metros y que el centro vigilaba la Bahía de Hilo, donde podría presentarse el peor panorama.

"La forma de la bahía favorece que las olas ganen altura", explicó.

Sardina comentó que California y Alaska también podrían verse afectados, pero que el impacto en sus costas sería mínimo.