Concepción. Atemorizados por más réplicas fuertes, los residentes de localidades costeras de Chile acampaban este jueves en terrenos elevados, cinco días después de que uno de los terremotos más fuertes en un siglo dejó más de 800 muertos.

La presidenta Michelle Bachelet, cuyo mandato culmina la próxima semana, pidió a los chilenos que dejen de acaparar suministros en momentos en que la ayuda llegaba a las ciudades de la costa del Pacífico, las más golpeadas por el sismo de magnitud 8,8 del sábado y los tsunamis posteriores.

Aterrorizados por una posible repetición de la feroz marejada, la gente se dirigió a los cerros cerca de la asolada ciudad de Concepción luego de una réplica particularmente fuerte, y otro temblor de magnitud 6,1 sacudió el país el miércoles a última hora.

El terremoto original cortó puentes y caminos, agrietó edificios nuevos en los suburbios de la capital, destrozó tinajas en las famosas viñas de Chile e interrumpió brevemente la producción de sus minas de cobre, las mayores del mundo.

Los minoristas también fueron seriamente afectados luego de que saqueadores robaron e incendiaron algunas tiendas.

Aunque la cifra de muertos llega a 802, cientos de personas siguen aún sin ser ubicadas. Familias en áreas costeras acampaban en las laderas de los cerros, demasiado atemorizadas para regresar a sus hogares.

Muy pocos sobrevivientes han emergido del agua luego de que enormes olas los arrastraron hacia el mar es sábado.

"Es increíble estar viva", dijo Bernardita Vives, una mujer de 43 años que no sabe nadar, quién fue arrojada de vuelta a la costa con huesos rotos luego de que el mar la arrastró desde Constitución, una pintoresca ciudad costera que fue devastada y perdió unas 350 personas.

Bachelet dijo a los chilenos que hay suficiente comida, agua y energía para seguir adelante, y llamó a la calma luego de que el Ejército intervino para arrestar a los saqueadores. Aún hay toques de queda vigentes en algunas áreas para evitar más desórdenes.

Pero los habitantes de Constitución se quejaron de que algunos comerciantes están vendiendo alimentos a tres veces su precio normal.

La principal refinería de petróleo del país sufrió graves daños y podría estar inactiva por un mes, aumentando la necesidad de importaciones de combustible en el principal productor de cobre del mundo.

Otra importante refinería podría estar funcionando para la próxima semana. Pero Chile, que casi no produce combustibles fósiles, está incrementando sus importaciones desde Asia y Estados Unidos.

Economistas y analistas financieros dijeron que se espera que Chile pueda recuperarse pronto, en parte porque contaba con robustos ahorros, pero también porque la mayoría de sus minas de cobre sólo fueron afectadas de manera breve por el sismo.