México D.F. Si bien el poder del terremoto de este sábado en Chile fue mucho mayor al de Haití, las cifras de muertos son menores.

Ello responde a razones objetivas, como el hecho de que en comparación con Haití, la nación sudamericana es rica, mejor organizada y preparada para enfrentar un sismo.

Pero a ello se agrega las características del terremoto.

El Universal de México explicó que el Servicio Geológico de Estados Unidos (SGS por sus siglas en inglés) ha indicado que ocho poblaciones haitianas grandes y pequeñas incluida la capital, Puerto Príncipe, de tres millones de habitantes; fueron temblores entre "violentos" y "extremos" durante el terremoto de magnitud 7 escala Richter.

En tanto en el sismo chileno, ninguna zona urbana sufrió más que un temblor "grave", que es el tercer nivel de seriedad.

Calidad de la construcción. Mientras en Haití cundió el pánico entre los ciudadanos producto de los edificios mal construidos, en Chile los inmuebles se diseñan para soportar sismos intensos, con esqueletos de aceros que oscilan de acuerdo a las ondas sísmicas, en vez de resistirlas.

El director ejecutivo de Arquitectura para la Humanidad, Cameron Sinclair, explica que “cuando uno mira la arquitectura en Chile, ve edificios dañados, pero no totalmente derruidos como en Haití".

Es que en la nación sudamericana los arquitectos han construido miles de viviendas sociales para sectores de bajos ingresos, las que están hechas para resistir terremotos.

El arquitecto Patrick Midy recordó que Haití había sólo unos tres edificios antisísmicos.

En este contexto, mientras la organización de Sinclair recibió 400 pedidos de ayuda al día siguiente del terremoto de Haití, hasta ahora no ha recibido ninguna de Chile.

La razón es la calidad de sus profesionales. Brian E. Tucker, presidente de GeoHazards International -una organización sin fines de lucro con sede en Palo Alto, California-, indica que "como porcentaje de la población, Chile tiene más sismólogos e ingenieros especializados de prestigio mundial que cualquier otro país".

Por otra parte Sinclair rescata la respuesta del gobierno chileno. "El hecho de que la presidenta (Michelle Bachelet) pudiera dar informes minuto a minuto apenas unas horas después de un terremoto en la mitad de la noche, da una idea de su preparación para los desastres".

Muy distinto fue el caso de los haitianos, quienes tras el terremoto ni siquiera sabían si su presidente René Preval estaba vivo o muerto al día siguiente del sismo. A ello se sumaba que el Palacio Nacional y la residencia presidencial se habían derrumbado.

El coronel Hugo Rodríguez, comandante de la unidad aérea chilena en Haití explicó que en su país "estamos organizados y preparados para afrontar una crisis, en particular un desastre natural… Chile es un país donde hay muchos desastres naturales".

Además, Calais recuerda que Chile es un país sísmico, por lo que "es muy probable que toda persona allí haya experimentado un gran terremoto en su vida… El último en Puerto Príncipe fue hace 250 años. ¿Quién lo recuerda?".