Lima. América Latina dejó de lado sus diferencias políticas y hasta fronterizas para enviar ayuda humanitaria a Chile, devastado el fin de semana por uno de los terremotos más potentes del planeta que ha dejado 763 muertos y al menos dos millones de damnificados.

Aviones con alimentos, agua, carpas, frazadas y grupos electrógenos comenzaron a llegar desde países de la región al aeropuerto de Santiago, restablecido parcialmente luego de sufrir serios daños por el sismo de magnitud 8,8.

En Bolivia, el presidente Evo Morales lanzó el martes una campaña para captar aportes voluntarios en su país y dijo que donará 50% de su sueldo y sus ministros 30% para ayudar a los miles de afectados en Chile.

Bolivia y Chile no tienen relaciones diplomáticas por más de tres décadas, pero desde principios del 2006, con las asunciones presidenciales de Morales y Michelle Bachelet, respectivamente, iniciaron un proceso de acercamiento.

En una guerra con Chile a fines del siglo XIX, Bolivia perdió su acceso al Pacífico y Perú sus territorios que ahora forman parte del norte chileno.

"(Es) una campaña de solidaridad con dos pueblos de Latinoamérica, primero Haití y ahora Chile, que soportaron factores climatológicos irreparables", afirmó Morales.

América Latina ha sufrido en lo que va del año dos grandes terremotos. En Haití, el país más pobre de la región, murieron en enero 212.000 personas tras el sismo de magnitud 7,0.

El presidente de Perú, Alan García, encabezó por su parte el envío de dos aviones militares de su fuerza aérea y de un Boeing 737, uno de ellos con un hospital móvil para atender a los heridos por el fuerte movimiento telúrico y los tsunamis que lo siguieron, dejando cientos de viviendas destruidas.

Perú y Chile mantienen actualmente un litigio en una corte internacional por sus diferencias en sus límites marítimos y en los últimos meses sus gobiernos tuvieron fuertes roces en medio de denuncias de espionaje militar de Santiago contra Lima.

"Es una oportunidad de hermandad sudamericana, de hermandad fraternal, humana para quienes han sufrido este desastre que como repito ha sido horroroso por su dimensión", dijo García antes de emprender viaje a Chile. "Lo que ocurrió allá (en Chile) casi no tiene precedentes en Sudamérica", agregó.

Perú, también con una historia de fuertes terremotos, sufrió en el 2007 los estragos de un sismo de 7,9 de magnitud en la zona costera central del país, que dejó unos 600 muertos y miles de viviendas destruidas.

Médicos y teléfonos satelitales. Argentina, que sintió el sismo de Chile y sus fuertes réplicas, envió un avión Hércules de su Fuerza Aérea a Santiago con plantas potabilizadoras de agua y grupos electrógenos y espera trasladar por tierra alimentos.

Expertos de Argentina planean montar en la sureña ciudad chilena de Curicó un hospital de campaña con laboratorio, quirófano, unidad de terapia intensiva y sala de emergencia.

México recibió formalmente el pedido de ayuda del gobierno chileno, que le entregó una lista de requerimientos, entre ellos hospitales de campaña, teléfonos satelitales y sistemas de purificación de agua. Las autoridades mexicanas están recopilando la ayuda que espera enviar en las próximas horas.

Desde Cuba, una brigada médica de casi 30 trabajadores de salud de la isla viajó a Chile para prestar ayuda. "Darle ayuda humanitaria al pueblo chileno en estos difíciles momentos es tarea de honor y sabemos que podemos confiar en ustedes", dijo el ministro cubano de Sanidad, José Ramón Balaguer, al despedir al grupo.

Casi todos los gobiernos de Latinoamérica han expresado su disposición de ayudar a Chile por el sismo.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó brevemente este lunes Chile y se reunió con su colega Bachelet para ofrecer el envío de rescatistas y material de ayuda.

En tanto, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, quien se encuentra de gira por algunos países de la región, llegó a Santiago el martes y habló con Bachelet para ofrecerle ayuda para las labores de rescate y reconstrucción.