Santiago. Greg Long, una leyenda del surf estadounidense, recorría Chile el domingo montado sobre una ola de la solidaridad con las víctimas del terremoto y los tsunamis que arrasaron la costa del país sudamericano.

Long y otra decena de surfistas estadounidenses como Kohl Christensen aterrizaron en Chile con las fundas de sus tablas repletas de purificadores de agua y ayuda para sus colegas.

"Estamos haciendo lo que podemos por ayudar a la gente a recuperarse", dijo el surfista de 26 años a Reuters en una entrevista telefónica desde Vichuquén, unos 290 kilómetros al sur de Santiago. "El océano genera un vínculo entre nosotros. Nos acerca", añadió el californiano.

Varios surfistas chilenos y extranjeros están desaparecidos tras el sismo de magnitud 8,8 y los tsunamis que barrieron el 27 de febrero la costa del centro y sur de Chile, dejando al menos 452 muertos identificados.

Olas de hasta 15 metros de altura arrasaron con Pichilemu, Iloca y Curanipe, pintorescas aldeas de pescadores que atraían en esta época del año a surfistas de todas partes del mundo.

La llegada de Long inyectó ánimo a los surfistas chilenos, dijo Rodrigo Farias, director del festival de surf en Pichilemu y uno de los organizadores de la campaña de ayuda.

"Greg es un ídolo para nostoros, tenerlo acá es un gran respaldo ...es como tener a Diego Armando Maradona", dijo aludiendo al astro argentino del fútbol.

Delvolver la mano. Tras el tsunami, los surfistas chilenos convirtieron varias tiendas especializadas de Santiago en puntos de recolección de ayuda que, dicen, en algunos casos llegó a las comunidades más rápido que los suministros enviados por el gobierno.

Quinn Campbell, representante de la firma de artículos de surf Quiksilver al que el terremoto sorprendió de vacaciones en Chile, dice que muchos otros surfistas de Estados Unidos, Australia y Europa que estaban en el país se sumaron a los esfuerzos.

"Básicamente lo que estamos haciendo es ir a los lugares a donde el gobierno no pudo llegar. Y creo que, definitivamente, estamos teniendo un impacto", explicó.

Save the Waves, una ONG estadounidense que se encarga de proteger el medioambiente en lugares de surf, recaudó más de 60.000 dólares para las víctimas en Chile via Internet.

Con ese dinero fueron adquiridos unos 1.000 filtros para purificar agua, clavos y martillos y otras herramientas para ayudar a reconstruir las casas destrozadas.

"Es una forma de poder devolverle la mano a estos lugares que nos han dado tanto y donde ahora la gente está sufriendo", dijo Ramón Navarro, ídolo del surf chileno, mientras conducía hacia el sur en la caravana de ayuda.