Nueva York. El fuerte terremoto que golpeó a Chile el pasado sábado parece haber ocasionado un daño limitado en la capital Santiago, centro financiero del país, comenta Moody’s Investors Service.

No hubo una interrupción importante de los servicios bancarios, excepto por las que se refieren a la interrupción temporal de energía eléctrica y servicios de comunicación en ciertas sucursales y cajeros automáticos, ya que el sistema financiero operó relativamente normal durante casi todo este lunes, opina la calificadora.

Su buena evaluación se debe también a que el banco central chileno emitió un rápido comunicado comprometiéndose a mantener niveles usuales de moneda en circulación y a resolver cualquier escasez que pudiera surgir.

“Habiendo condiciones relativamente estables, no esperamos que el terremoto tenga un efecto inmediato en el sistema financiero o las calificaciones de bancos,” indicó Jeanne Del Casino, vicepresidente de Moody's. 

Según la calificadora, si bien es evidente que el total de los daños causados por el terremoto no ha sido totalmente cuantificado y, por lo tanto, todavía no está claro hasta dónde saldrán afectados la economía y los distintos sectores industriales por este evento, una opinión general es que Chile tiene los medios y la organización necesarios para enfrentar las consecuencias materiales y humanas del terremoto. 

Moody’s continuará dando seguimiento a los acontecimientos en el país para evaluar nuevamente la situación, con respecto a los efectos potenciales en el desempeño de los bancos y las carteras de crédito individuales.