Nueva York. El fuerte terremoto de Chile no afectará las calificaciones de A1 en moneda local y extranjera del gobierno chileno, las que permanecen con perspectiva positiva, señala Moody’s Investors Service en un breve comentario a raíz del desastre del 27 de febrero.

“Las sólidas instituciones y flexibilidad financiera de Chile colocan bien al país para enfrentar tan lamentable pérdida humana y económica,” indicó Gabriel Tores, vicepresidente de Moody’s. “Esperamos una desaceleracion de la economia, pero luego una recuperación más adelante en 2010, conforme inicien los trabajos de reconstrucción”.

El analista comentó que Moody's continuará dando seguimiento a los acontecimientos en el país, y evaluará nuevamente la situación conforme se tenga más información disponible.

“Es obvio que la totalidad de los daños del terremoto no ha sido cuantificada, y por lo tanto, todavía no está claro hasta dónde saldrán afectados los distintos sectores industriales y la economía en general,” señaló Torres.

“La sólida posición fiscal y financiera de Chile sustenta la capacidad del país para enfrentar este choque”, agregó.

El analista dijo que los estimados iniciales hablan de pérdidas económicas de entre US$15.000 y US$30.000 millones, en comparación con un estimado de US$$180.000 millones del PIB para 2010, aunque es probable que cambien estos estimados en las próximas semanas.

Aún así, esto se refiere a las pérdidas económicas en general, y no al impacto directo en las finanzas del gobierno. Las coberturas de seguros contra terremotos son comunes en el país, y esto deberá ayudar a amortiguar el impacto económico y financiero, infiere Moody's.

“El crecimiento económico es posible que no alcance el 4,5% originalmente proyectado para 2010, pero la evidencia histórica de otros desastres naturales sustenta la opinión de que el terremoto no tendrá un impacto permanente en la tendencia de crecimiento,” continuó Torres.

“Chile tiene más de US$11.000 millones en activos financieros y su particularmente baja carga de deuda, de menos de 7% del PIB, y una de las más bajas entre sus pares calificados, le permitirán incrementar su deuda en caso necesario”, finaliza la calificadora.