Aunque el gerente de Federación Nacional de Productores de Leche de Chile (Fedeleche), Carlos Arancibia, hizo un llamado a la gente para que confíe en que no habrá desabastecimiento, la empresa de alimentos Nestlé presenta graves problemas en el paía sudamericano.

Las fábricas que tiene Nestlé en las ciudades de Graneros y Los Ángeles, ubicadas en las regiones VI y VIII Región, resultaron con su estructura dañada.

“La segunda de ellas recepciona leche de nuestros proveedores y por eso decidimos rcomenzar ahora a recibirla en la VIII Región, y luego transportarla a las fábricas lecheras de la compañía en Osorno y Llanquihue para procesarla”, detalló Fernando del Solar, presidente ejecutivo de Nestlé Chile.

La compañía mundial de limentos además tiene problemas en los centros de distribución. Tanto es así, que el ejecutivo reconoció que tienen problemas graves en Santiago y Talca, y que este último lugar de acopio que está inhabitable, lo que podría hacer que las operaciones de sus fábricas sean mucho más lentas.

“Sin embargo, trabajaremos de la manera más eficiente para que este proceso sea lo más rápido posible, para atender en forma oportuna las necesidades de nuestros consumidores”, adviritó del Solar.

Pero aunque están lidiando con serios problemas como la intermitencia en la energía, el escaso abastecimiento de combustible, los problemas de desplazamiento por los daños en los caminos e inconvenientes en la seguridad, todos asuntos que inciden directamente en la forma en que se abastece a los supermercados, Nestlé afirma que ya está trabajando para reestablecer las operaciones.

Cabe destacar que Nestlé Chile ha solidarizado con las víctimas y damnificados del terremoto y tsunami. La empresa puso a disposición de Onemi dos millones de raciones de productos, para ser distribuidas en las localidades afectadas de las regiones del Maule y Bío Bío