Santiago. Los habitantes de Caleta Tumbes, una zona de pesca artesanal devastada por el sismo que afectó hace una semana a la zona centro sur de Chile, encontraron un inusual modo de alimentarse: café, leche y salmón de exportación.

Pocas horas después del terremoto de magnitud 8,8 que provocó devastadores tsunamis que arrasaron con sus casas, botes y lanchas, el mar comenzó a devolver algunos alimentos. Quienes lograron volver a la orilla los recogieron.

"Además de salmón, encontramos aceite, algo de café y Milo (chocolate en polvo). Estaban flotando en el mar, cerca de los contenedores que se rompieron", dijo Arnoldo Castillo, un residente de la zona afectada, en declaraciones al diario capitalino El Mercurio.

La mayoría de hombres bajaron a la costa para rescatar algunos botes y lanchas que escaparon de las olas, mientras las mujeres y niños permanecen en un campamento instalado detrás de un cerro en Caleta Tumbes, en la región del Bío Bío, a unos 513 kilómetros al sur de Santiago y una de las más devastadas.

Todo lo que han encontrado flotando les ha permitido hacer comidas colectivas, según los reportes del diario.

En ollas comunes cocinan los salmones -que encontraron bien empacados porque eran para exportación- y preparan para todos los alimentos que les han permitido subsistir entre escombros y caminos cortados que han hecho difícil el transporte de ayuda.

Chile es el segundo mayor exportador mundial de salmón, del cual produce anualmente entre 4 y 4,5 millones de toneladas.

"Pescadores es lo que somos", dijo Mario Bastías, uno de los cerca de 4.000 habitantes de Caleta Tumbes, a El Mercurio.

El comercio de salmón genera unos US$2.000 millones de ingresos anuales, según datos de la asociación Sonapesca. Si bien la mayoría de los criaderos industriales de salmón están al sur de la zona más afectada, fuentes señalaron a Reuters que los daños en la infraestructura no fueron relevantes.