Santiago. La ministra de Vivienda, Patricia Poblete, afirmó que los vecinos de edificios que tuvieron daños por el terremoto de este sábado deben asesorarse por un abogado para iniciar acciones legales, pues las constructoras podrían enfrentar responsabilidades.

Advirtió que “cuando no se ha respetado la norma y se ha puesto en riesgo la vida de las personas, considerando que un edificio colapsa y cae por completo, creo que hay responsabilidades de la empresa constructora propiamente tal”.

Poblete explicó que la norma constructiva chilena es la más exigente de la región.

“Lo que ustedes ven es un porcentaje mínimo. La construcción se portó bastante bien. Tenemos cinco o seis edificios nuevos identificados que colapsaron. Aquí hay un tema de responsabilidad y el primer responsable es la constructora que hizo ese edificio”, sostuvo.

Recordó también que actualmente existe una ley de calidad que protege por diez, cinco o tres años a los afectados, dependiendo del tipo de falla que tenga su vivienda, explicó La Nación.

En este sentido dijo que “lo primero que tienen que hacer los vecinos es acercarse a quien se los compró, para que les restituyan sus recursos. Si las empresas no responden, se tienen que acercar a la justicia y la justicia los protege. Acá seguramente alguna empresa no respetó la norma”.

Sin embargo, explicó que el gobierno no puede hacerse parte de alguna acción legal contra las constructoras, pues “nosotros ponemos la norma y la empresa que construye tiene la obligación de cumplirla, no porque vayamos a fiscalizar sino por un tema ético, moral y profesional. Acá existe un ingeniero en cálculo estructural, un proyectista, una empresa constructora y además un inspector técnico de obra, que tiene la responsabilidad de asegurarse que las cosas se hagan como corresponde y que las especificaciones técnicas se respeten”.

Poblete se reunió con el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Estructuras y Materiales de la Universidad de Chile (Idiem), la Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Dictuc), los colegios de Ingenieros y Arquitectos, y de la Asociación de Ingenieros Calculistas Estructurales de Chile.

El propósito es evaluar los inmuebles que tendrían daños en su estructura y determinar las medidas que deben tomarse.