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Cinco imperdibles -y poco conocidos- de Colombia
Viernes, Abril 12, 2019 - 14:00

Dos hermanos que se dedican a recorrer el mundo, destacan destinos no tan populares del país.

¿Viajar por Colombia es costoso y al alcance de pocos o acaso para conocer destinos exóticos hay que viajar fuera del país?. Nada más contrario a la realidad, así lo aseguran Dago y David Ospina, dos hermanos que han dedicado gran parte de su vida a recorrer destinos de todo el mundo. 

"Colombia tiene lugares de clase mundial y la fama de algunos de estos supera todas las expectativas. No es casualidad que cada vez más extranjeros visiten las playas de San Andrés y Providencia o coincidan con que el centro colonial de Cartagena no tiene nada que envidiarle a ningún centro histórico del mundo. También es usual que cada vez más personas visiten Medellín, el Parque Tayrona, Caño Cristales y el Valle de Cócora, entre otros", dicen los hermanos.

Sin embargo, tal como cuentan los Ospina, hay mucho más. Colombia tiene destinos que son verdaderas joyas que todos los colombianos deberían descubrir. Estos hermanos se encargan de mostrar las mejores alternativas para viajar por Colombia, descubrir destinos no convencionales, económicos y aún desconocidos para muchos.

Estos son algunos de los destinos exóticos y poco conocidos para viajar y enamorarse más de Colombia, según Dago y David Ospina:

Salinas de Galerazamba, Bolívar

Aunque parece una ilusión óptica, el mar rosado de Galerazamba son un conjunto de salinas costeras comunicadas, o coloquialmente hablando, unas enormes piscinas color rosa, que se extienden por hectáreas al pie del mar.

El agua se torna color rosa debido a la presencia de micro organismos y su alta salinidad formando un paisaje espectacular.

Este fenómeno ocurre con mayor fuerza en temporada seca durante los primeros meses del año, siendo a su vez, el periodo de mayor producción de sal en la zona.

Ubicado a una hora de Cartagena, al norte del departamento de Bolívar, Galerazamba vive de la sal, le rinde tributo a la India Catalina y ahora con su apuesta al turismo le abre sus puertas al resto del país.

 Oasis de La Sirena, Río Danubio, Valle del Cauca.

Escondida entre los bosques y montañas del Parque Nacional Natural Farallones de Cali, entre Buenaventura y Cali, se encuentran las aguas cristalinas y color Esmeralda del Río Danubio, las cuales conducen al Oasis de La Sirena, que, además de ser una da las cascadas más lindas de Colombia, cuenta con piscinas naturales y un ecosistema ideal para conectarse con la naturaleza y respirar aire puro.

Visitar La Sirena es un plan de medio día, a tan solo a solo un par de horas de Cali y de muy bajo costo. Para los más aventureros, puede ser una parada en su vista por Los Farallones, una de las zonas con mayor biodiversidad del mundo y famosa por ser un gran lugar para el avistamiento de aves, entre otros.

 Departamento del Guaviare

El Guaviare es un paraíso ecoturístico que transporta al pasado y abre la puerta de entrada al Amazonas colombiano. Son varios los destinos exóticos que ofrece este departamento, entre los cuales los hermanos destacan dos: Tranquilandia y Cerro Azul.

Tranquilandia es la versión pequeña y del “Río más hermoso del mundo”: Caño Cristales, un caño de aguas cristalinas decorado por algas coloridas que florecen durante el segundo semestre del año. Mientras que Cerro Azul es un museo indígena al aire libre con miles de pinturas rupestres de más de 1000 años de antigüedad.

 Montes de Oca, La Guajira

La Guajira es cada vez más un destino más apetecido debido a sus parques naturales, la cultura Wayuu, el turismo comunitario y sus imponentes paisajes. Aunque el Cabo de la Vela y Punta Gallinas suelen llevarse el protagonismo, la reserva de Montes de Oca, en el extremo norte de la serranía del Perijá se encuentra uno de los mejores secretos naturales del Caribe.

Cerca de la frontera con Venezuela, esta reserva rica en flora y fauna cuenta con más de 10 quebradas y arroyos que nacen en su interior que contrastan con el bosque seco y desierto de la zona.

 Nuquí y Bahía Solano, Chocó

Entre julio y noviembre de cada año las ballenas jorobadas llegan de su larga travesía desde la Antártida al Pacifico colombiano para aparearse y dar a luz a sus crías, siendo Nuquí y Bahía Solano dos de los mejores destinos para su avistamiento. Pero como si este espectáculo no fuera motivo suficiente para visitar el Chocó, su gran diversidad, playas, termales, manglares y cascadas lo son.

Foto: Charly d3

Autores

María Castaño / El Espectador