Pasar al contenido principal

ES / EN

¿Cómo afecta el dolor en el deseo sexual?
Martes, Mayo 6, 2014 - 10:40

Estudios demuestran que existen marcadas diferencias en mujeres y hombres.

El estudio realizado por la Universidad McGill de Montreal (Canadá) indica que el dolor no disminuye la libido de los hombres pero sí de las mujeres.

Comprobaron esto gracias a variadas investigaciones con ratones. “Los machos siguen tratando de copular aun cuando estén sintiendo dolor; mientras que las hembras, al sentir dolor, quedan disuadidas por completo”.

¿Cómo se realizó el estudio? 

“Los inverstigadfores seleccionaron a un grupo de roedores sexualmente compatibles que fueron separados individualmente. A cada “pareja” le separaba únicamente una pequeña puerta por la que el ratón hembra podía pasar para ir a la habitación del macho; el tamaño de la puerta fue diseñado para que el macho, que tiene un tamaño más grande que la hembra, no pudiera cruzarla. Tras esto, los científicos inyectaron una pequeña dosis de compuestos inflamatorios en la cola, los pies o los genitales a ambos sexos cuya sensación principal sería un dolor como el que produce una quemadura solar.

Los ratones hembra cruzaron la puerta 50% menos de veces que antes de sentir dolor, lo que implicaba una disminución de su motivación sexual.

Sin embargo, al modificar la ubicación de los ratones, eliminando la puerta de acceso a ambas jaulas, los ratones machos deseaban tener tantas relaciones sexuales como cuando sentían dolor, es decir, no hubo ningún tipo de cambio de conducta sexual con o sin dolor. "El apetito sexual era exactamente el mismo”.  

“El dolor crónico es muy a menudo acompañado de los problemas sexuales en los humanos”, dice el profesor Itzjak Binik , profesor de psicología en la McGill y director del Sexo y Pareja del Servicio de Terapia en el Centro de Salud de la Universidad McGill.

“Esta investigación proporciona un modelo animal de deseo sexual inhibido de dolor que ayudará a los científicos estudiar este importante síntoma de dolor crónico”.

Autores

El Observador