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Cómo crear estrategias de competitividad que te hagan visible en tu búsqueda laboral
Martes, Abril 3, 2018 - 14:41

Muchos profesionales se fían de su currículo y se olvidan que la actualización debe ser constante. Las nuevas tendencias y la innovación, van de la mano.

Los años de experiencia en una empresa o al mando de esta pueden proporcionarnos una cierta confianza respecto a nuestras habilidadesn que, en ocasiones, se puede transformar en un arma de doble filo. Porque al momento de experimentar un nuevo proceso de búsqueda de empleo, esa actitud puede definirse como “poco competitiva”.

“A los candidatos se les ha olvidado que hay miles de personas deseando el mismo cargo. Y ese olvido les ha causado bajar su nivel de competitividad frente al mercado, por lo tanto no generan un impacto en sus procesos”, dice Catalina Sisa, comunicadora social, coach y conferencista en métodos de empleabilidad.

Según esta colombiana, en las entrevistas algunos tienden a hablar de sus vidas casi autobiográficamente o simplemente entregan respuestas densas, también se encuentran perfiles profesionales ambiguos y hojas de vida eternas que a la hora de evaluar, dejan bastante que desear.

El punto es que los profesionales no se están actualizando respecto a las nuevas tendencias en sus campos respectivos. “Muchos se han quedado con la opinión de que son evaluados a partir de su academia y de su experiencia laboral y esto es un error muy común entre quienes buscan nuevas oportunidades”.

Sisa agrega que “los candidatos deben direccionar su proyección en un alto nivel de innovación, de propuestas organizacionales con creatividad, valores agregados que le aporten en el posicionamiento y la productividad de la organización”.

¿Qué buscan las compañías?

La experta asegura que las organizaciones en la actualidad se están enfocando en crear equipos competitivos y con altos niveles de desempeño, además de crear culturas organizacionales o gobiernos corporativos altamente productivos con responsabilidad social y valores que se desarrollen de manera continua.

Por lo tanto, existen factores determinantes para escoger a un candidato integral en una evaluación, como por ejemplo:

  1. Empatía, actitud y seguridad en sí mismo
  2. Logros realizados en su experiencia profesional
  3. Manejo de sus redes sociales: contenidos y ortografía
  4. Capacidad de empoderamiento sobre su gestión a realizar dentro de la compañía
  5. Capacidad de innovación y adaptación a los nuevos desafíos
  6. Descripción de su experiencia laboral v/s la necesidad de la compañía
  7. Habilidades laborales: liderazgo, creatividad, pensamiento estratégico, etc.
  8. Habilidades comunicativas, autenticidad y comportamiento profesional

Estos puntos son claves al afrontar un proceso de selección y está estrechamente vinculado con crear estrategias de competitividad. Y es que debes tener en cuenta que miles de personas están en la misma tarea de encontrar trabajo, por lo que es fundamental generar expectativas de interés frente a los reclutadores.

“Saber vendernos en un mundo lleno de profesionales es la clave para el éxito de los procesos, por tanto nuestra estrategia de competitividad debe tener una mirada amplia de la necesidad del mercado frente a nuestras experiencias y habilidades laborales”, dice la comunidadora social y coach.

Y esto se basa en aprender a identificar las fortalezas que tenemos y lo que podríamos aportarle a las compañías para su crecimiento. "El resultado entonces será poder visualizarnos frente al entrevistador como un profesional integral poniendo en marcha nuestra estrategia de competitividad, por tanto debemos llevar un discurso firme, enfatizado en el rol que tendremos dentro de la organización”.

Estrategias de competitividad

Catalina Sisa nos comparte a continuación tres estrategias que podrían ser claves en tu próximo proceso.

1. Analizar el cargo v/s la industria: es importante tener claro cuál es el rol dentro de una organización, pero al mismo tiempo reconocer que las industrias tienen diferentes formas de desarrollar sus procesos. Por ejemplo: no es lo mismo el director de proyectos para la industria farmacéutica, que el director de proyectos para la industria petrolera. Aunque el cargo sea el mismo el sector cambia, por lo tanto cambia el grupo objetivo y por ende la gestión a desarrollar.

Estos puntos son claves para la estrategia de competitividad, la preparación para la entrevista y el impacto que deseamos lograr. Un análisis específico de los factores influyentes en la sostenibilidad de la compañía van a generar un discurso más práctico y con mayor enfoque frente al entrevistador.

2. Organización de la información: cuando se determinan las necesidades, el rol y el sector del campo de acción, debemos organizar la información. No podemos ir a las entrevistas a improvisar, esto sería arriesgar la oportunidad.

En eso se basa una estrategia: en analizar que debo y que no debo decir durante el proceso, cual es valor agregado que voy a resaltar en la entrevista, como voy profundizar en la necesidad de la compañía y el conocimiento que yo tengo para el desarrollo de las responsabilidades a recibir, todo esto se logra con la clasificación de la información y la planeación del discurso.

3. Resaltar habilidades y logros: aunque el nivel académico y la experiencia laboral son factores determinantes, no podemos dejar atrás los logros y las habilidades laborales. Estás dos esferas hacen parte de la evaluación del candidato, además logran hacer la diferenciación entre dos aspirantes al mismo cargo.

Para lograr esto con mayor asertividad es importante considerar cuales son los logros que debo resaltar dentro de mi carrera profesional y evidenciar las fortalezas que resalten los conocimientos laborales.

Para lograr un mayor impacto, toma en cuenta los siguientes consejos a la hora de presentarte a una entrevista laboral y por supuesto, a la hora de desarrollar tu currículo.

Puntos que suman en el desarrollo de la entrevista:

  • Llegar 15 minutos antes de la cita.
  • No conversar por teléfono durante la espera.
  • No mostrar ansiedad y alteración por el tiempo de espera.
  • Saludar al entrevistador dando la mano con seguridad.
  • Recordar el nombre del entrevistador durante la sesión.
  • No cruzar manos, dedos, ni brazos.
  • Hablar con un tono medio y buena vocalización.
  • No extenderse en las respuestas.
  • Mirar a los ojos el entrevistador durante la sesión.
  • Apagar el celular o poner en silencio.
  • No llevar accesorios que llamen mucho la atención.

Puntos que suman en la hoja de vida:

  • Perfiles concretos y resaltando competencias y habilidades.
  • No nombrar en el perfil universidades, institutos o corporaciones donde se hubiera realizado la formación académica.
  • No usar colores, viñetas muy grandes, ni letra demasiado pequeña. En la hoja de vida tradicional solo para infografías y profesionales del arte.
  • No tener hojas de vida con información muy densa.
  • Resaltar logros con fechas y desarrollo de la gestión.
  • Organizar la información comenzando por la experiencia laboral y finalizando con el conocimiento académico.
  • Si la hoja de vida es solicitada con foto. La foto debe ser reciente y profesional.
  • No agregar información que no esté soportada con certificaciones laborales o académicas.
  • Organizar la hoja de vida para que sea de fácil entendimiento y lectura para el reclutador.
  • Tener un correo profesional, preferiblemente con nombre propio o la profesión.

FOTO: PEXELS.COM

Autores

Josefina Martínez