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Cómo se filmó el ataque de la osa en “The Revenant”
Lunes, Febrero 29, 2016 - 07:30

Experto en efectos especiales señala que "el director nos pidió desde el comienzo que en la escena fuese posible presenciar la acción sumergiéndose en los detalles más realistas posibles”.

 
Movimiento, planificación y coreografía. Así se resume la estructura básica de una escena clave en la exitosa película “The Revenant”, dirigida por el mexicano Alejandro González Iñárritu y protagonizada por Leonardo DiCaprio.
 
La historia se centra en el explorador estadounidense Hugh Glass, quien tras ser atacado por una osa grizzly en medio de las montañas del oeste norteamericano, en pleno invierno, es abandonado por las personas que iban con él, convencidas de que -aunque había sobrevivido al embate- no había cómo salvarlo de las heridas. 
 
Se trata, entonces, de una escena clave del filme, que marca la crudeza de la historia basada en hechos reales, por lo que González Iñárritu decide darle una atención especial.
 
 
Por tal motivo es que se contratan los servicios de la empresa de efectos especiales Industrial Light & Magic (ILM), fundada en 1975 por el mismísimo George Lucas. Tras una intensa conversación con el director, los profesionales de la compañía entregan una propuesta de cómo concretar la filmación.
 
Richard McBride, el principal responsable de ILM en la tarea, explica en los medios que lo principal para ellos fue entender que no se trataba del ataque de un monstruo, sino de un animal salvaje en su hábitat natural, que considera un peligro para la vida de sus cachorros la presencia de Glass en su territorio.
 
"Lo que sí nos pidió Alejandro desde el comienzo es que quería jugar con la sorpresa, por lo que prefería un ataque repentino y que fuese posible presenciar la acción sumergiéndose en los detalles más realistas posibles”, explica McBride.
 
Con todo eso anotado, el equipo de ILM se reúne con un investigador experto en la vida de osos grizzly quien otorga toda la información posible para la escena, considerando la época del año en que se da el ataque, la reacción promedio de los osos en encuentros casuales con seres humanos y de cómo cambia la situación si –como en el caso de Glass- se trata de una osa que siente amenazada la vida de sus hijos.
 
 
Para seguir la indicación de que el espectador pudiera “formar parte” del espectáculo, ILM opta por no hacer desaparecer de escena a DiCaprio. Fue un trabajo arduo y preciso, ya que tanto maquilladores, como camarógrafos y expertos en efectos especiales (como sonidistas y productores) debieron formar parte de la filmación, analizando cada uno de los detalles para cumplir con los requerimientos.
 
La cámara se ubicó encima de los protagonistas, la filmación se hizo en una sola toma, DiCaprio era jaloneado y empujado de acuerdo a los golpes de la osa, que en los hechos reales no medía menos de 2,5 metros y tenía un peso aproximado de 700 kilos. El equipo de maquillaje dotó al actor de heridas realistas, lo que implicó un trabajo de casi cinco horas con el protagonista.
 
Quien se encargó de hacer de osa gryzzly fue el doble Glenn Ennis, un experimentado actor que ya ha trabajado en labores similares en filmes de acción como “Freddy vs Jason” y “Watchmen”.
 
Montado con un disfraz azul, la labor de Ennis era comportarse como un oso enrabiado, pero de acuerdo a las condiciones que se habían pre-diseñado con el trabajo del experto en animales salvajes y con los requerimientos del director.  
 
 
“En los ensayos y en las tomas llevé un traje azul con una cabeza de oso, lo que obviamente no se ve en la película pero sirve de guía en la filmación. El director estuvo siempre presente dando sus comentarios e instrucciones, porque realmente quería que la escena fuera lo más real posible. Para eso mis movimientos debieron mostrar los mismos matices que un oso tendría en las condiciones en que se dio este ataque”, cuenta en la prensa el actor.
 
Toda la filmación fue, finalmente, sometida a un tratamiento digital por parte del experto Richard McBride, contando con el trabajo general de maquillaje de Duncan Jarman, ambos nominados al Oscar en las categorías de Mejores Efectos Visuales y Mejor Maquillaje, respectivamente.
 

Autores

Claudio Pereda Madrid