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Conviértete en emprendedor con estas recomendaciones
Viernes, Abril 14, 2017 - 14:49

La realidad es que el emprendimiento es un estado mental y se puede lograr estando dentro de una empresa.

México continúa en una etapa de emprendimiento incipiente: gran parte de la fuerza laboral sigue sin dar el paso para apostarle a sus propios negocios. El emprendimiento no sólo significa una manera de mejorar su propio nivel de vida, también es vital para el crecimiento económico del país. Pero, dejar la estabilidad de “la vida Godín” es un riesgo difícil de tomar.

De acuerdo con Global Entrepreneurship Monitor (GEM), en su reporte global 2016 a 2017, 44.5% de los mexicanos considera al emprendimiento como una buena opción de carrera. Estas cifras se alinean con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que indican que 68.5% de los 53.5 millones de mujeres y hombres económicamente activos en México son subordinados y remunerados. Es decir, que cuatro de cada diez mexicanos creen que tener una empresa propia puede significar una gran oportunidad profesional; sin embargo, en la práctica, siete de esas diez personas eligen trabajar para alguien más.

Dicha situación puede darse debido a toda la incertidumbre que implica para cualquier persona dejar su empleo y comenzar una empresa desde cero. Si bien gran parte de los argumentos se centran en definir, desarrollar y aprovechar el potencial de un modelo de negocio, el factor humano y personal detrás del emprendimiento es uno de los grandes fundamentos para iniciar el camino, señala en un comunicado Carlos García, CEO y Co-fundador de KAVAK, compañía dedicada a la comprar y vender autos en línea.

La realidad es que el emprendimiento es un estado mental y se puede lograr estando dentro de una empresa. Lo importante es siempre sumergirse en un proceso creativo en busca de nuevas y mejores maneras de resolver problemas en el mercado, así como no tener miedo a tomar decisiones para hacerlas realidad.

La experiencia de trabajar y colaborar en una organización crea los cimientos del pensamiento creativo, lo que, poco a poco, va despertando la visión del emprendimiento. Con la mentalidad correcta te preparas para salir y empezar por tu cuenta.

Salir a emprender se parece bastante a lanzarse en paracaídas, puedes tener muchas ganas de hacerlo, haber realizado todos los cursos para estar preparado para el salto, pero, al final, si no saltas del avión nunca vas a vivir la experiencia. Si encuentras un problema importante que puedas resolver y tienes un mercado grande que atender, la única recomendación que puedo ofrecer es ¡salta!

Emprender puede resultar intimidante, ya que estar al frente también significa adquirir más responsabilidades. Un equipo dependerá del éxito de tu negocio, habrá inversionistas con los cuales te comprometas a multiplicar su inversión y deberás invertir más tiempo a tu proyecto restándoselo a la familia y amigos. Sin embargo, esto no es, necesariamente, un factor de presión, sino una oportunidad para hacer la diferencia.

Carlos García dice que en KAVAK, quisieron manejarlo distinto: “dejamos de pensar que el equipo nos necesitaba más que nosotros a ellos y nos rodeamos de emprendedores a los que les apasiona el proyecto y que diariamente son los que traen ideas innovadoras sabiendo que el éxito depende de todos. Buscamos inversionistas que estuvieran alineados con la misión del negocio y que hicieran fit con la cultura que queríamos crear. A su vez, nuestra familia y amigos se convirtieron en la fuente de energía e inspiración para seguir adelante”.

Arrancar cualquier startup o negocio implica encararse con muchos retos y decisiones cruciales que se deben tomar rápido, pero, a su vez, crear algo nuevo, generar empleo y ver a clientes felices como recompensa. Emprender te va a sacar de tu zona de confort, te va a poner la cabeza a trabajar 24 horas y los siete días de la semana, te va a obligar a tomar decisiones importantes con información limitada y te va exigir que seas constante y paciente. Pero, luego de saltar, nunca verás el mundo de la misma manera. Está casi garantizado: no vas a querer volver atrás.

Foto: Pexels.com

Autores

ElEmpresario.com.mx