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¿Cuánto pesan las redes sociales a la hora de conseguir empleo?
Sábado, Noviembre 29, 2014 - 22:20

Gestionar nuestros 'perfiles sociales' se ha convertido en una condición casi indispensable cuando buscamos empleo, cambiamos de trabajo o de carrera profesional.

La actividad que desarrolla en LinkedIn, Twitter o Facebook podría llegar a ser considerada por los reclutadores como una referencia más importante que el currículum u otras estrategias y herramientas de selección "tradicionales".

Incluso antes de que pueda ponerse frente a un entrevistador, aquél tiene ya una gran cantidad de información acerca de lo que ha hecho y de cómo actúa, porque las organizaciones y quienes operan en el negocio del reclutamiento hacen uso de las redes sociales para comprobar lo que dice y lo que más tarde contará en la entrevista de trabajo.

Paradójicamente, en muchos casos esa verificación exhaustiva podría llevar a no necesitar ni siquiera una conversación con el candidato, porque la información previa de la que disponen los reclutadores es ingente.

¿Exagerado? Tal vez, aunque la importancia que ya ha adquirido la gestión adecuada de nuestros perfiles sociales hace que cada día gane peso la presencia y lo que hacemos y somos capaces de demostrar en Facebook, LinkedIn o Twitter. La cuestión es cuánto pesan ya estas redes en la decisión de quienes buscan al candidato más adecuado para un puesto de trabajo.

Cabe preguntarse si ha llegado el momento de centrarnos en esa vida en las redes y abandonar las estrategias "de siempre".

Se trata ante todo de la calidad del trabajo que sea capaz de mostrar en los medios sociales, la manera en la que los utiliza, y si puede usarlos como correa de transmisión de lo que es capaz de hacer realmente.

Si logra que predomine la visibilidad personal por encima de su realidad profesional y de la relevancia apoyada en hechos comete un grave error.

Rodrigo Miranda, director general de ISDI e Internet Academy, cree que "las redes proporcionan una capa de información adicional, y esta vista social aporta mucha más información de la que hasta hace poco se disponía, pero no sustituye, sino que complementa".

Carlos Abelló, área manager de Adecco Professional, reconoce que, desde el punto de vista de los reclutadores, redes como LinkedIn "resultan fundamentales ya en determinados sectores, y puedes quedarte fuera del mercado si no las utilizas, porque cada vez ganan más importancia". Abelló asegura además que "un número creciente de empresas de selección utilizan Twitter", y destaca que la red de microblogging es ya la segunda red social más utilizada por los españoles para buscar empleo, con un 19,5% de los usuarios frente al 64% que utiliza LinkedIn.

Guillem Recolons, socio de Soymimmarca, explica que "en realidad, los canales tradicionales y online se están fusionando. Ya prácticamente no existe lo uno sin lo otro".

La primera consecuencia es que seguimos necesitando trabajar muy bien nuestro modelo de negocio y nuestro mensaje, que son ejes de nuestra marca personal. La segunda es que hay que ser encontrable en todos los medios y dejar un posicionamiento de marca correcto en todos ellos.

Recolons añade que "la Red nos puede dar una exposición muy amplia si la gestionamos bien. Es una visibilidad difícil de alcanzar en el mundo real. Tenemos buenos ejemplos de uso de la creatividad en la búsqueda de empleo, desde la profesora que presentó su currículum en un vídeo de cocina hasta el redactor que compró en Adwords el nombre del director creativo para el que quería trabajar. En ambos casos utilizaron la Red (YouTube y Google) y también encontraron trabajo rápidamente. O quizá no tan rápido. Antes de colgar su vídeo en YouTube, la profesora posiblemente tuvo que invertir meses en tejer sus mensajes".

El experto asegura que nadie debe esperar un milagro de la red sin haber dedicado tiempo y esfuerzo en el mundo real.

Por su parte Rodrigo Miranda asegura que "antes de trabajar cuestiones como el videocurrículum se debe desarrollar la identidad digital, que mezcla nuestro perfil en LinkedIn, en Twitter y nuestros blogs... Hay que hablar de la huella social que dejamos, y que debe incluir una parte personal. Es recomendable un equilibrio entre lo personal y lo profesional para dar buena imagen"

Guillem Recolons explica que "el empleo 2.0 trataría en todo caso de desarrollar el currículum en redes tipo LinkedIn, y de apoyar nuestra estrategia de networking en internet, ya sea en medios profesionales o más generalistas como Twitter. En todo caso, la estrategia para encontrar trabajo no debe basarse únicamente en el medio (tradicional u online), sino en la elaboración de un mensaje diferencial que nos distinga y nos haga relevantes y valiosos".

Andrés Pérez Ortega, consultor en posicionamiento personal, se muestra partidario de utilizar un cocktail de medios para mostrar nuestro trabajo, antes que el propio currículum, que no demuestra ni explica todo lo que quieres transmitir. Sin embargo, las plataformas de internet, el networking o la posibilidad de dar charlas suponen formas más eficaces de demostrar nuestro valor y de generar sintonía.

El experto añade que "hoy un currículum únicamente debería tener una línea: la del sitio en internet en la que quien te necesite pueda ver lo que puedes hacer. Si eres notable, asombroso, o simplemente, espectacular, ni siquiera deberías tener un CV". Andrés Pérez se muestra convencido de que el "el currículum no se mueve ni transmite información no verbal, algo que sí consiguen el vídeo, una ponencia o una conversación tomando un café. Además, le dice a un empleador lo que has hecho, pero no lo que podrás hacer. Sin embargo, si eres capaz de mantener actualizadas tus actividades profesionales en un entorno virtual o estableciendo contacto con prescriptores, podrás mostrar en tiempo real tu trabajo".

Hay otras carencias que Pérez detecta en la vida laboral tradicional: "El currículum es monocanal y de banda estrecha. La información que se transmite está limitada al texto, mientras que las herramientas de los medios sociales pueden mostrar su trabajo en muchos formatos distintos".

Señala además que el CV es una lista de especificaciones; y que trata de encajar en una oferta de empleo, mientras que si es capaz de hacer algo nuevo y mostrarlo, quizá genere una necesidad donde antes no existía y pueda crear su propio puesto de trabajo. También lo compara con el buzoneo o con el hecho de poner un panfleto en un coche: "Si es capaz de mostrar su valor, serán otros los que se interesen por usted en lugar de ser usted quien llame a su puerta. Y eso lo pondrá en una mejor situación negociadora".

Andrés Pérez sostiene que el currículum "es útil sólo para dinosaurios de los recursos humanos", y que está pensado para ocupar huecos existentes, difíciles de encontrar salvo que tengas un contacto: "Sin embargo, si utiliza los medios sociales, el networking y se ofrece para hablar de su profesión ante cualquier grupo de personas interesadas, podrá llegar a quien pueda necesitarlo o incluso a quien, hasta el momento, no ha pensado que lo que hace puede resultarle útil".

Autores

El Observador.