La Habana.- Hace exactamente 60 años triunfó la Revolución Cubana, hecho que desde entonces y hasta hoy en día, marca pauta como fenómeno transformador causante de admiración o antipatía, pero ante el cual nadie es indiferente.

     El 1 de enero de 1959, en la oriental ciudad de Santiago de Cuba, el desaparecido líder Fidel Castro anunció la victoria, transitando por la adopción de medidas para algunos utópicas, que entregaron tierras a los campesinos, alfabetizaron a millones de personas y beneficiaron en general al pueblo.

     En la búsqueda por la justicia social y la igualdad de derechos, en las décadas sucesivas la isla ganó prestigio a nivel internacional por su sistema de salud público, alto nivel en investigación científica, educación gratuita, práctica masiva del deporte y acceso a la cultura.

     Se enfrentaban mientras tanto situaciones adversas como la implementación del bloqueo de Estados Unidos, el ataque "mercenario" en Bahía de Cochinos, la crisis de los Misiles y el denominado Periodo Especial tras el derrumbe del campo socialista soviético.

     Se trata de momentos cruciales que han hecho de esta nación caribeña un lugar imprescindible en la historia contemporánea, algo que enorgullece a sus casi 12 millones de habitantes, el 70% de los cuales nació con la Revolución Cubana.

     "Es grandioso porque nací, me críe, estudié, mis hijos nacieron con la Revolución. Todo lo que tengo lo he adquirido con la Revolución, entonces para mí estos 60 años son algo extraordinario", dijo a Xinhua, Mireya Charón, trabajadora estatal residente en La Habana.

     En sus 56 años de vida, Charón ha aprendido a sentir suyo un proyecto revolucionario devenido en socialista que varias generaciones han ayudado a construir, preservar y expandir.

     "Tenemos cosas buenas y malas, pero si algo le hemos enseñado al mundo es que a pesar de los pesares, de todo lo que han hecho en contra de nuestra independencia, sí se puede lograr avanzar y llegar a 60 años con esta vitalidad", afirmó.

     Por su parte, Héctor Jiménez, un jubilado capitalino de 78 años, consideró que la Revolución Cubana abrió una nueva etapa a escala internacional.

     Abrió una nueva etapa porque el contenido humanista, anticapitalista y antimperialista, presente en la importante obra de transformación social liderada por Fidel Castro, modificó los imaginarios colectivos.

     Redimensionó, asimismo, la política y mostró un horizonte cultural que ha apostado siempre a la emancipación completa del ser humano.

     "Cuba ha demostrado el verdadero significado de la solidaridad, porque sin tener grandes recursos naturales, nuestros recursos humanos los hemos compartido sin esperar nada a cambio", recordó Jiménez.

     "Por ejemplo, nuestros médicos han estado donde más se les ha necesitado y los maestros han alfabetizado a millones de personas", dijo esta persona jubilada.

     Estas realidades determinan en buena medida el sentimiento de arraigo, pertenencia y satisfacción que trasmiten la mayoría de los ciudadanos al hablar del 60º aniversario del triunfo de la Revolución Cubana.

     Más allá de las dificultades personales y nacionales, hay un elemento esencial e intangible que une a los residentes de dentro y fuera de la isla, que es el hecho de ser cubanos, una simple palabra que encierra tantos y tan disímiles significados.

     "Soy feliz aquí con esta Revolución que me lo ha dado todo y me siento muy orgulloso de ser cubano y haber nacido en un país donde lo más importante es el hombre", destacó Rodolfo Pardo, un ingeniero de 52 años.

     El habanero enfatizó además que más allá de las carencias materiales y el complejo contexto económico, la jovialidad siempre está presente en los habitantes de la isla.

     Pardo consideró que las razones radican en la paz, armonía y seguridad ciudadana que existe en el país e igualmente en el hecho de que las necesidades básicas para cualquier ser humano están cubiertas.

     Radican además en el esfuerzo, compromiso y voluntad demostrados por la dirigencia política que desde el fallecido Fidel Castro, luego su hermano Raúl Castro y en la actualidad Miguel Díaz-Canel, se han enfrascado en sortear los obstáculos de la mejor manera posible y brindar mayor calidad de vida a los cubanos.

     "La Revolución es un ejemplo a seguir porque ha demostrado que la igualdad sí es posible. Siempre va a existir quien tenga más y quien tenga poco, pero eso no quiere decir que no seamos todos personas iguales", explicó a Xinhua, Jorge Luis Palmar, un habanero de 48 años de edad.

     Este 2019, Cuba buscará aumentar la eficiencia en todos los órdenes y elevar el volumen de sus exportaciones para alcanzar un mayor desarrollo después del "ligero" pero "meritorio" crecimiento económico de 1,2 por ciento este año.

     Superar con éxito las restricciones financieras existentes, el reforzamiento de las sanciones unilaterales de Estados Unidos y los vaivenes del mercado mundial, sin afectar la calidad y gratuidad de los servicios sociales básicos de la población, son el mayor desafío que tiene ante sí la Revolución Cubana.

     "Como en el pasado le tocó a nuestros padres y abuelos luchar con las armas, hoy nos toca a nosotros trabajar para aumentar la producción y salir adelante como hemos hecho tantas veces", insistió Palmar.

     "Los cubanos siempre nos hemos mantenido firmes y nos hemos encaminado a pesar de las problemas", agregó.

     Esta afirmación la comparten muchos habitantes de Cuba, empeñados en continuar superando los escollos y que el legado de los líderes históricos no sea interpretado como una suerte consumada, sino prolongación de un bregar por obtener cada vez mayor justicia y bienestar social.