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Diez datos para elaborar el decisivo ensayo para ser aceptado en un MBA
Miércoles, Marzo 10, 2010 - 17:33

Tener un currículo impecable, sacar un buen puntaje en la prueba de admisión y dar una correcta entrevista, no son los únicos requisitos que se deben tener en cuenta al postular a un MBA. Los expertos entregan aquí los datos para presentar un óptimo ensayo, y así asegurarse un puesto en el MBA de su preferencia.

Si bien cada escuela de negocios tiene sus propios criterios para seleccionar a los estudiantes, existen una serie de recomendaciones comunes que pueden ayudar a la hora de presentar una solicitud de admisión.

Las escuelas suelen pedir entre dos y cinco ensayos y, si bien la cantidad varía de escuela a escuela, los tópicos son recurrentes. Los más comunes son: “¿por qué quieres hacer este MBA en esta escuela?”, “¿en qué situación demostraste tus habilidades de líder?”, entre otras.

En ese sentido, la consultora y fundadora de Thembaimage y miembro de Aigac, Luvy González, cuenta que las preguntas se pueden clasificar en interrogantes de respuesta única y de respuesta múltiple. Aunque aclara que la única pregunta donde sólo hay una respuesta es la que se centra en las metas del candidato y la razón de solicitar un determinado programa.

González agrega que “en las demás preguntas se puede contestar a partir de los distintos episodios de la vida de un candidato, por lo que la selección de qué episodio narrar es tan importante como la construcción de los ensayos mismos”.

Este proceso contempla diversos pasos o requisitos formales que se deben cumplir, como la entrega de cartas de recomendación, las calificaciones de la universidad, los resultados del GMAT, y finalmente, los ensayos que se presentan para inclinar la solicitud a su favor.

En este sentido, los expertos sostienen que el ensayo que exigen las escuelas es bastante determinante, puesto que las calificaciones ya no se pueden cambiar- se hizo lo que se pudo en su minuto-, así como los resultados del GMAT. Es por esto que el ensayo se constituye en la instancia indicada para revertir cualquier situación que no haya sido tan favorable.

Luvy González revela que “estos ensayos son la respuesta a lo que se pudiese considerar una entrevista por escrito, pero con la gran ventaja de poder pensar cuidadosamente las respuestas”. Dicho de otra manera, los ensayos sirven para destacar la parte cualitativa profesional y personal que no figura en las dos instancias anteriores.

Por tratarse de un requisito que no puede tomarse a la ligera, los entendidos en el tema hacen estas recomendaciones clave a la hora de presentar el ensayo de admisión:

1. Tenga claro por qué quiere estudiar ese programa específico de MBA. En este sentido, la directora de MBA de Espae Graduate School of Management, Sonia Zurita, advierte que “lo más importante a demostrar por parte de un aspirante es cómo el MBA contribuirá a su desarrollo profesional en el mediano plazo. El aspirante debe sustentar por qué el MBA significará un cambio, un antes y un después en su vida profesional”.

Tener claro qué ofrece exactamente el programa. La idea es no cometer el error de nombrar aspectos que no aborda el plan de estudios. Por su parte, González asevera que “cuanto mejor informado esté el candidato de su programa o programas de elección, más serán sus posibilidades”.

De la misma forma, el decano de la Escuela de Negocios de la Universidad del Norte de Colombia, Diego Cardona, sentencia que lo que se espera en los ensayos es “una descripción de cómo impactarán los estudios en el entorno del aspirante, y cómo espera éste que le ayude el exigente proceso académico que enfrentará”.

2. Analice con precisión las preguntas y asigne suficiente tiempo para pensar cada respuesta. Es importante tener absolutamente claro qué es lo que se nos está preguntando, de esta forma sabremos qué estructura darle al ensayo. En otras palabras, tener claro el enfoque para que concuerde con lo que pide la interrogante. El tiempo de reflexión otorgado facilita y despeja las dudas.

3. Escriba un resumen o un primer borrador de lo que se va a decir. El “brain storm” (o “lluvia de ideas”) es un paso necesario, pues permite trazar líneas generales e ideas de lo que se quiere expresar. Facilita las cosas para el paso siguiente.

4. Organice la información. Tomar la información y ordenarla es fundamental. La estructura y la hilación de ideas son aspectos base. Quien no sea capaz de expresar correctamente por escrito lo que piensa sobre ciertos temas, o bien sobre sus perspectivas y aspiraciones personales, difícilmente podrá ser aceptado, por más que el desempeño en los pasos anteriores sea excelente.

5. Valore los logros alcanzados, sus habilidades y características más destacables. Los expertos afirman que hacer hincapié -cuando sea pertinente- en las cualidades y aptitudes personales es positivo y bien valorado.

En este sentido, la directora ejecutiva de One-Year MBA de IAE Business School, Andrea Fernández-Boll, recomienda que los participantes tienen que proveer información valiosa sobre ellos. Asimismo, asegura que “es importante que sean originales al momento de realizar la autoevaluación, y que puedan describir con precisión los éxitos y fracasos propios”.

De la misma forma, el director de MBA de la Universidad de Los Andes, en Colombia, Luis Bernal, afirma que "datos como los logros alcanzados, los reconocimientos obtenidos y habilidades desarrolladas son los aspectos que diferencian individualmente a los aspirantes y los hace destacarse".

6. Limítese a la longitud solicitada, sea concreto, sin errores de ortografía y sea consistente a través de todas las preguntas. Los especialistas revelan que uno de los errores más comunes es sobrepasar los límites de extensión. Este hecho, que si bien no parece tener una mayor relevancia, genera un efecto altamente contraproducente para el lector. De igual forma, los errores de ortografía y de gramática son fatales. Ser preciso y conciso son aspectos clave para obtener un resultado exitoso.

Así lo advierte la consultora Luvy González, quien sentencia que quien no tenga capacidad de reflexión y de expresarse de manera concisa y precisa, tendrá dificultades a la hora de elaborar sus ensayos.

7. Sea genuino y personal en lo que escribe. La autenticidad es un aspecto bien valorado por los examinadores. No escriba lo que piensa que quieren escuchar, sino aquello que realmente piensa o siente, sus experiencias y deseos futuros, tanto en el ámbito personal como laboral. Tenga en consideración que los calificadores son personas con mucha experiencia, por lo tanto, sabrán de inmediato quién es genuino y quién sólo busca ser complaciente. Así lo afirma Fernández-Boll: “los candidatos deben escribir los ensayos con sinceridad, siendo honestos con toda la información que proveen”.

8. Sustente las ideas con ejemplos y detalles específicos. No hay mejor forma de afirmar algo que ejemplificando. Señalar situaciones o aludir a detalles personales refleja el dominio y el interés que se tiene acerca de lo que se está interrogando. Al respecto, los especialistas recomiendan mantener la atención mediante anécdotas y escenas, e incluso ser entretenido.

9. Demuestre tener características de liderazgo y de trabajo en grupo. Si bien es dificil demostrar por escrito tener capacidades y aptitudes de liderazgo, es fundamental que mediante el ensayo se refleje la capacidad de gestión en ciertos escenarios, la capacidad de trabajo en grupo y aptitudes del ámbito social-laboral.

10. Revise y reciba feedback. Casi tan importante como estructurar la información, son las constantes revisiones. Revise cuanto sea necesario. Es importante tener claro que un mínimo error puede costar caro, incluso el rechazo de admisión. Por otra parte, los entendidos recomiendan pedir ayuda externa. Siempre es bien recibida una visión fresca que pueda aportar con nuevos datos y que ayude a pulir el escrito.

Finalmente, es preciso tener en consideración que los ensayos por sí solos no garantizan la entrada, no obstante, si se trabaja responsablemente, con dedicación al prepararlo, y de forma sincera en lo que diremos sobre nosotros, esto supondrá un valor añadido y un punto positivo a la hora de ser aceptado en la escuela en cuestión. Lo fundamental es conseguir dar luces sobre uno mismo, lo que pensamos realmente sobre diversos temas y las aspiraciones de futuro que se tienen, aspectos que se ciñan lo más posible a la realidad del aspirante.

Autores

Florencia Sánchez