Tegucigalpa. Fuerzas de seguridad dispersaron violentamente este martes marchas por el Día Internacional del Trabajo en Tegucigalpa y en otras ciudades de Honduras, las cuales se tornaron en protestas en contra de un presunto fraude que permitió la reelección del presidente Juan Orlando Hernández.

En la capital, un viejo edificio de la alcaldía donde opera un centro de archivos y biblioteca fue incendiado parcialmente; mientras que en el poblado de Villanueva, a unos 160 kilómetros al norte de Tegucigalpa, fueron quemados dos vehículos de carga, dijo el portavoz del Ministerio de Seguridad, Jair Meza.  

“Fuera JOH, fuera JOH”, corearon miles de personas durante la marcha que recorrió Tegucigalpa antes de ser dispersada en el centro histórico por fuerzas antimotines con bombas lacrimógenas y chorros de agua, a los que manifestantes respondieron lanzando piedras y bombas incendiarias.

Meza dijo que en Tegucigalpa se registró un policía lesionado sin reportes de heridos entre los manifestantes. En tanto, una fuente de la Cruz Roja informó que su personal atendió a un manifestante herido y a casi una decena de personas afectadas por gases lacrimógenos.

Líderes de la coalición Alianza de Oposición Contra la Dictadura, entre ellos el expresidente izquierdista Manuel Zelaya, sostienen que Hernández logró mantenerse en el poder debido a un fraude en las elecciones de noviembre. Aseguran que el vencedor fue su candidato, el popular personaje de televisión Salvador Nasralla.