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Ecobotes, turismo flotante es la nueva tendencia que se impone en el mundo
Miércoles, Septiembre 3, 2014 - 15:20

Vivir sobre el agua con todas las comodidades es la principal característica de los ecobotes.

En la Ciénaga de Cholón, unas horas para disfrutar el sonido del silencio, los coloridos y naturales tonos del paisaje y la paz que ofrece la vida en el agua, parece poco tiempo para desconectarse de la rutina, del ruido de la ciudad y liberarse del estrés que generan las actividades cotidianas.

Un paraíso que no tiene nombre, tan sólo la magia suficiente para atraer a locales, estudiosos y turistas que quieren dormir rodeados de peces, despertar con la sensación de calma y disfrutar de la compañía del mar, el sol, la luna y las estrellas; mientras el lujo y el confort complacen los más exigentes gustos.

Las casas flotantes se han convertido en una tendencia mundial. En Colombia, el pionero fue el grupo Aviatur, el mismo que mantiene en funcionamiento la única House Boat del país.

“Teníamos tres, una en Amazonas, otra en Boyacá y la de la Ciénaga de Cholón. La primera la cerramos por temas de seguridad y los altos niveles del agua, y la segunda, por todo lo contrario, había mucha sequía y no se podía navegar”, explicó Jean-Claude Bessudo, presidente de la compañía.

La casa navegante de Cholón, ubicada en el costado occidental de la isla de Barú, en Cartagena, cuenta con 340 metros cuadrados distribuidos en tres pisos, acondicionados con paneles solares, planta de energía eléctrica, tres habitaciones, tres baños, cocina, piscina y agua caliente. Además de televisor con DVD, juegos de mesa, internet inalámbrico, binoculares, telescopio y otros objetos que hacen sentir a los huéspedes como en casa.

Su diseño permite alojar a seis personas, quienes viajan en compañía de un capitán encargado de la operación, un maquinista y un chef. Se puede llegar por tierra cruzando el canal del Dique desde Pasacaballos; atravesando en lancha la Bahía de Cartagena o directamente desde el aeropuerto de La Heroica con reserva previa. Los precios dependen del tipo de plan y oscilan entre $1.452.000 y $1.680.600 (US$857,7) por noche para dos pasajeros.

En el mundo, las estructuras flotantes también llaman la atención por su combinación de diseño y originalidad. Dentro de las más distinguidas están el hotel Manta Resort en la isla Pemba, en Zanzíbar (África), conocido por su asombrosa habitación bajo el agua que flota anclada por encima de un arrecife de coral y cuyo valor por noche alcanza los $2’838.000 para dos personas, y las casas barcos en los backwaters de Kerala, en India. Enormes y de movimiento lento, hechas por nudos de fibra de coco. Se trata de la versión mejorada de los Kettuvallams antiguos, utilizados para transportar toneladas de arroz y especias.

En su transformación sólo se han empleado productos naturales como esteras de bambú, palos, madera del árbol de nuez, alfombras de fibra de coco y tablones de madera para el suelo. Actualmente tienen todas las comodidades de un hotel, habitaciones amobladas, baños modernos, acogedores salones, una cocina e incluso balcón para pescar.

Autores

El Espectador