Caracas. El valor inicial del Sucre (Sistema Unitario de Compensación Regional de pagos) se ubicó en US$1,25, monto que sólo será sostenible en la unidad de cuenta, o sistema virtual, si se promueve otro esquema financiero, comercial y fiscal.

"Nuestro sueño es que el Sucre logre revalorizarse, sería lo ideal", dice el economista Nelson Ford. Sin embargo, comprende que las limitaciones de la moneda provienen del propio esquema económico y financiero de la región.

En un foro sobre el Sucre realizado en el Centro de Formación Simón Rodríguez, la secretaria ejecutiva del Consejo Monetario Regional, Nancy Castillo, aclaró algunas dudas que pesan sobre el nuevo sistema.

Entre ellas, que la operatividad del Sucre se soporta sobre tres bloques financieros, que son la Cámara Central de Compensación de Pagos, el Banco del Alba y el Fondo de Reservas y Convergencia Comercial. A su vez, estas tres estructuras están integradas a una misma unidad de cuenta.

Esta figura de "unidad de cuenta" funge como un sistema de compensación, en donde los países que se integran al tratado comercial con el Sucre aportan al menos 20% de las importaciones proyectadas para el primer semestre del año, en este caso para 2010.

"Posteriormente se calcula el peso de cada país dentro del total de asignaciones", explicó en el foro Castillo. El ejercicio es semejante a la forma como se calcula el valor de la moneda en un país, solo que en este caso se toma en cuenta a otras naciones.

Hasta la fecha, Cuba, Venezuela y Ecuador han ratificado 112 millones de sucres, de los cuales 44,21% fueron asignados por Venezuela. Cuba aportó 20 millones y Ecuador asignó 24,8 millones.