Tokio. El presidente de la Reserva Federal de Dallas, Richard Fisher, dijo que el momento de un ajuste monetario dependerá de las condiciones en la economía de Estados Unidos, que se desaceleraría en la segunda mitad de este año.

La debilidad del consumo privado podría afectar el crecimiento y políticos podrían llamar a un alivio de la expansión monetaria, aunque existe poco más que la Fed pueda hacer, dijo Fisher en una entrevista con el diario económico Nikkei de Japón.

Sin embargo, el presidente de la Fed de Richmond, Jeffrey Lacker, fue más optimista y dijo  que el consumo privado y la inversión de capital corporativo se expandirán lo suficiente como para mantener a la economía estadounidense en una recuperación sostenida este año y durante 2011.

Es poco posible que los problemas de crédito de Europa afecten severamente a la economía estadounidense, mientras que el impacto sobre el crecimiento real del PIB podría ser de entre 0,1% y 0,2%, indicó.

Con una recuperación económica sostenida, la clave estaría en la promesa del banco central estadounidense de mantener bajas las tasas de interés durante un "periodo extendido" más tarde en el año, sostuvo Lacker.