Tras mostrar una rápida recuperación y tasas de crecimiento mayores a las esperadas en 2010, los países de América Latina deberán calibrar sus políticas para evitar el sobrecalentamiento de sus economías en 2011.

La fortaleza que mostraron las economías latinoamericanas, sustentada en políticas fiscales responsables, holgadas reservas internacionales y una fuerte demanda interna, les permitió recuperarse rápidamente del impacto de la crisis económica que golpeó al mundo a fines de 2008 y en 2009 y lograr una sólida expansión este año.

Pero los analistas señalan que el efecto de esta rápida recuperación ha comenzado a percibirse en países como Brasil y Argentina, y las cuentas externas se mantienen bien.

Un ajuste fiscal con un recorte fuerte de gastos y presupuesto y mantener la independencia de los bancos centrales son las principales recomendaciones de los analistas para los gobiernos latinoamericanos.

En esa línea, el ministro de Economía de Perú, Ismael Benavides, dijo a fines de noviembre en una exposición del presupuesto 2011, ante el Congreso, que "los elevados riesgos externos exigen tomar una posición conservadora''.

El FMI señaló en un estudio sobre las perspectivas económicas de las Américas divulgado en octubre, que las economías emergentes deberán hacer frente a las consecuencias de su relativo éxito -como el recalentamiento y burbujas económicas- retirando el estímulo inicial y adoptando "una posición neutra y, a la larga, contractiva'', recomendación dirigida especialmente a Sudamérica.

Diferente son los casos de México y los países de América Central, cuya recuperación depende en gran parte de las perspectivas de crecimiento y empleo de Estados Unidos. Para ellos se subraya "la necesidad de adoptar políticas orientadas a potenciar el crecimiento a largo plazo''.

En Brasil, la tasa de inflación anual alcanzó 5,2%, superando la meta proyectada del gobierno de 4,5%. Similar situación se observa en Argentina, donde la inflación, según el gobierno, será de 6,1% en 2010, aunque consultoras privadas estiman que alcanzará 22%. Venezuela, el único país suramericano que tendrá una contracción económica en 2010, estimada en hasta 2%, espera crecer 2% en 2011. No obstante, analistas privados consideran que podría caer 1%

El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, quien seguirá en el cargo cuando asuma la presidenta electa Dilma Rousseff el 1° de enero, ha dicho que 2011 será un año de "contención fiscal'' y que estará marcado por la reducción del gasto.

Este tipo de medidas, que varios países se verán obligados a tomar, conducirá a una desaceleración económica.

Walter Molano, jefe de investigaciones económicas y financieras de BCP Securities, opinó que el próximo año para América Latina seguirá siendo "positivo" pese a la desaceleración