Buenos Aires. Argentina dijo este martes que pidió ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI) para mejorar sus desacreditadas estadísticas oficiales, en un fuerte viraje en su deteriorada relación con el organismo de crédito.

Los técnicos del Fondo llegarán a Argentina en la primera quincena de diciembre, dijo el director del ente estatal de estadísticas Indec, Norberto Itzcovich, quien expresó que el gobierno trabajará lo más rápido posible para contar con un nuevo índice nacional de precios.

"Hemos solicitado al Fondo Monetario Internacional una asistencia técnica para el diseño, construcción, implementación de un índice de precios a nivel nacional para la República Argentina", dijo en tanto el ministro de Economía argentino, Amado Boudou, indicando que el sistema local de estadísticas necesita ser modernizado.

La noticia de que el FMI ayudaría a Argentina a mejorar sus estadísticas provocó una inmediata recuperación en los valores de los bonos locales, ya que el Gobierno venía defendiendo los datos del órgano estatal Indec, ampliamente desacreditados por sospechas de manipulación y por subestimar la inflación, entre otros índices.

La analista política Graciela Romer dijo que el anuncio representa "un cambio enorme" en el estilo de Gobierno de la presidenta Cristina Fernández tras la reciente muerte de su marido y antecesor, Néstor Kirchner, quien fue un duro crítico del FMI.

El anuncio de Boudou sigue a otro reciente de que Argentina iniciaría negociaciones con el foro de acreedores nucleado en el Club de París para resolver una millonaria deuda incumplida, sin la intervención del FMI.

El descrédito de las estadísticas provoca problemas a empresas y trabajadores para discutir salarios, pero la subestimación de la inflación ha servido al Gobierno para reducir el costo de la deuda pública.

Alrededor de un 24 por ciento de los bonos gubernamentales se ajustan por la evolución del índice CER, que acompaña a los precios minoristas.

Tras el anuncio, se frenaron completamente las ventas de los bonos locales ajustados por CER.

"Hemos solicitado asistencia técnica en un punto en el cual en particular ellos tienen 'expertise'", agregó Boudou, negando que la decisión estuviera vinculada con el plan del Gobierno de normalizar su deuda en default, para lo cual en los círculos ortodoxos afirman que es necesario un acuerdo con el FMI.

"La asistencia técnica que tiene que ver con la confección de estadísticas", dijo Boudou, quien recientemente se reunió en Washington con el subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional, John Lipsky.

Descrédito. El Indec reporta una inflación mensual estimada en torno a un tercio de la calculada por economistas privados, que prevén que este año los precios minoristas en Argentina subirían un 25%.

El anuncio de Boudou significa un tácito reconocimiento de la falta de fiabilidad de las estadísticas oficiales, que según opositores, economistas y hasta empleados del ente que las elabora subestiman la inflación y sobreestiman el crecimiento.

Según economistas, también representa un cambio en la relación con el organismo con sede en Washington.

"Es muy importante, me parece que extremadamente relevante desde el punto de vista de un mensaje al mercado. Es la primera vez que se acepta explícitamente que haya una participación del FMI en alguna clase de estrategia económica de Argentina", dijo Alberto Bernal, estratega de Bulltick Capital Markets.

El FMI ha sido blanco de duras críticas del Gobierno argentino, que culpa a sus recetas por la crisis que vivió el país en el 2001/2002, cuando la economía colapsó y se declaró el mayor incumplimiento de deuda soberana de la historia, por US$100.000 millones.

Argentina se ha negado desde el 2006 a que el Fondo audite su economía, tal como hace con los 186 países miembros del organismo en el marco del Artículo IV.

El economista Miguel Angel Broda, del Estudio Broda, dijo que "resolver esto (las estadísticas) es un muy buen paso adelante", pero indicó que "como todos los anuncios de esta administración el simple anuncio no significa la implementación".

Los datos de inflación de Argentina son discutidos desde enero del 2007, cuando el Gobierno virtualmente intervino el Indec.