Santiago. Los efectos de los controles de capital que el banco central chileno impuso a las inversiones extranjeras durante la mayor parte de la década de los noventa fueron muy limitados en el mejor de los casos, dijo este lunes el presidente de la entidad, José De Gregorio.

Agregó que la medida no era relevante hoy en Chile, ya que el país posee un superávit de cuenta corriente y es un prestamista neto.

"A pesar de no ser un tema relevante en Chile, en el largo plazo, la efectividad de este tipo de medidas debe ser evaluado cuidadosamente," dijo De Gregorio.

En los últimos meses, el peso chileno se ha mantenido en máximos de 32 meses frente al dólar, lo que perjudica la competitividad del sector exportador del país, uno de los más grandes de su economía.

Previamente este mes, el banco central anunció un plan de intervención en el mercado de divisas de US$12.000 millones, a través del cual aumentará sus reservas en moneda extranjera al equivalente del 17% del producto interno bruto.

"El nivel propuesto para las reservas internacionales concuerda con la sustentabilidad financiera del Banco Central, aunque el campo de acción es limitado", dijo el banquero central.

Agregó que la reacción inicial del mercado a la intervención fue una depreciación del 5% del peso frente al dólar.

También dijo que la medida no busca un nivel específico del peso en relación al dólar.

"Nuestra meta inmediata es alcanzar el nivel de reservas expuesto, alrededor del 17% del PIB, y aliviar las tensiones de la tasa de cambio", dijo.

Según el funcionario, el aumento de las reservas permitirá a la economía estar mejor preparada ante riesgos como "un deterioro significativo del ambiente exterior".

Agregó que la intervención dará espacio a la economía local para ajustes más suaves.