Sidney. Los tipos de interés australianos se mantuvieron inalterados este martes, pero el banco central acabó con parte de las especulaciones del mercado sobre un endurecimiento de la política a corto plazo al advertir sobre la recuperación irregular de la economía mundial y las señales de desaceleración a nivel local.

El Banco de la Reserva de Australia dejó la puerta abierta a nuevas subidas, vertiendo un balde de agua fría sobre los recientes rumores del mercado de que los tipos podrían rebajarse a finales de año.

El tipo de interés se mantuvo por segundo mes consecutivo en el 4,50%, y el gobernador del organismo, Glenn Stevens, calificó la tasa como "adecuada".

Los economistas dijeron que el comunicado del banco central fue menos agresivo que en junio, más enfocado en la inestabilidad de los mercados internacionales, al tiempo que existe la clara evidencia de que las seis subidas de tipos de interés desde octubre de 2009 están pasando factura.

El banco central no repitió la referencia a que los tipos son apropiados "a corto plazo", lo que lleva a algunos economistas a especular con que la perspectiva para los tipos ahora es más abierta.

El dólar australiano subía tras el comunicado. Antes había caído con fuerza por las expectativas de que el banco central emplearía unas palabras mucho más suaves, en reacción al sombrío panorama internacional.