Buenos Aires. El Banco Central de Argentina requerirá a los bancos del sector privado que instalen sucursales en las provincias más pobres como una condición para recibir autorización para la apertura de sucursales en áreas más desarrolladas como la ciudad capital de Buenos Aires.

En un comunicado de prensa publicado este lunes por la noche, el banco central dijo que tomará favorablemente los pedidos de apertura de sucursales en áreas desarrolladas del país si un banco ha abierto y opera sucursales en provincias menos desarrolladas durante al menos 18 meses.

Los bancos del sector público, los bancos especializados con menos de cinco sucursales, y los del sector privado con una presencia física superior al promedio en las provincias menos atendidas, como Jujuy y Catamarca, están exceptuados de los nuevos requerimientos, dijo el banco central.

El banco central dijo que esta decisión está alineada con una serie de políticas promovidas para facilitar a la población el acceso al crédito y a los servicios financieros.

Argentina ostenta una industria bancaria pequeña pero rentable. No obstante, un impuesto sobre las transacciones financieras, los altos costos operativos, y la preferencia del público en el uso del efectivo incluso para compras de artículos duraderos, como las compras inmobiliarias, han demostrado ser un obstáculo significativo para la capacidad de los bancos de aumentar sus negocios.

El año pasado, el banco central requirió a los bancos que ofrezcan cuentas corrientes gratis con una tarjeta de débito para alentar el uso del sistema bancario en lugar de depender del efectivo.

Pero los ejecutivos bancarios dudan que esa medida incremente significativamente la cantidad de personas bancarizadas dado el tamaño de la economía en efectivo y la cultura generalizada de evasión fiscal.