Basilea. El Banco Central de Chile tiene margen para modificar la tasa de interés clave en medio de un programa de intervención cambiaria por hasta US$12.000 millones que ha llevado al peso a mínimos en cuatro meses, dijo este lunes el presidente de la institución.

José de Gregorio dijo en declaraciones a periodistas en la ciudad suiza de Basilea que la intervención, que comenzó el miércoles pasado, estaba funcionando pero no descartó nuevas medidas en caso de ser necesario.

El peso se ha debilitado cerca de un 6% desde que se anunció el plan de intervención la semana pasada.

Según un sondeo de Reuters realizado el viernes, los 22 analistas consultados se mostraron divididos en partes iguales sobre si la tasa de interés quedará estable o si subirá en 25 puntos básicos cuando el Banco Central se reúna este jueves.

"Nos sentimos independientes para mover la tasa según sea necesario para cumplir nuestra meta de inflación", afirmó De Gregorio.

"Hemos visto recientemente que el plan de intervención funciona. Podremos incrementar el nivel de nuestras reservas y dar cierta estabilidad al tipo de cambio", agregó.

Este lunes, el peso se debilitó un 0,2% a 498,50/499,00 unidades por dólar tras tocar brevemente la barrera psicológica de las 500 unidades y caer a un mínimo en cuatro meses.

"No descartamos ningún tipo de medidas para dar estabilidad a la economía chilena, pero en este momento no parece necesario", dijo De Gregorio, diferenciándose de Brasil, que optó por imponer controles de capital.

"No tenemos ese flujo masivo de capitales", indicó.

El Banco Central de Chile compra US$50 millones diarios a través de subastas, dentro de su plan de intervención.

Los analistas señalan que en el largo plazo el valor del dólar dependerá de factores como el precio del cobre. De Gregorio dijo que esperaba que los precios de las materias primas se ajustaran a "niveles más normales".