Shangai. El banco central de China sugirió este martes que mantendrá las tasas de interés oficiales estables hasta comienzos de febrero, tras permitir que el rendimiento de sus letras a un año suban unos moderados 11 puntos básicos en una subasta, dijeron operadores.

En sus operaciones regulares en el mercado abierto, el Banco Popular de China usó acuerdos de recompra de bonos a 14 días por primera vez en tres años para ayudar a drenar liquidez, una señal de que también se abstendría de subir los requisitos de reservas de los bancos antes del Año Nuevo Lunar, que este año cae el 3 de febrero.

Las operaciones fueron un indicio de la postura monetaria del banco por ahora, que sería ayudar a la tasa referencial repo a siete días a encontrar un piso en 2,4% este martes.

Recientemente, el banco central chino se ha apoyado en nuevas herramientas, tales como incrementos en los encajes bancarios, para hacer frente a la liquidez en sus mercados financieros, haciendo de sus subastas de letras en el mercado abierto un indicador clave de sus intenciones frente a la política monetaria.

"Con el gasto del consumidor dirigiéndose a su máximo anual en el segundo semestre de este mes por el feriado del Año Nuevo Lunar, habrá pocas probabilidades de que el banco haga un ajuste si no lo hace ahora mismo", dijo Su Zhenhua, analista de Taikang Asset Management Co en Pekín.

"Las operaciones del martes en el mercado abierto indican que la posibilidad de un ajuste en enero ha sido prácticamente descartada, aunque podría fortalecerse en los días previos al Año Nuevo Lunar", agregó.

El banco central subastó 1.000 millones de yuanes (US$151 millones) en notas a un año el martes, con un rendimiento del 2,7221% desde el 2,6167% de la semana anterior, en la tercera semana que permite alzas moderadas en las rentabilidades.

Los operadores dijeron que una estrategia de ese tipo tenía dos intenciones.

Por un lado, el banco central quiere que el mercado sepa que un nuevo ajuste aún es posible debido a la alta inflación.

Por otro, querría dejar que los rendimientos alcanzados en las subastas se aproximen gradualmente a los del mercado secundario, de manera de restaurar las operaciones en el mercado abierto como una herramienta para drenar liquidez.