Brillantes paneles solares, extensos campos de gas y el sitio de un futuro oleoducto darán al presidente Barack Obama un buen escenario para promocionar una gira en la que defenderá sus políticas de energía esta semana ante los votantes estadounidenses.

En un viaje de dos días por cuatro estados, Obama intentará promover su plan para reducir la dependencia en el petróleo extranjero, con los votantes cada vez más frustrados por el aumento de los precios de la gasolina, una tendencia que podría afectar su campaña por la reelección.

Los republicanos citan el rechazo de Obama a un nuevo ducto desde Canadá y el apoyo a una hoy fundida compañía de paneles solares, junto a los elevados precios de la gasolina, como evidencia de que sus planes energéticos no están funcionando.

Los aspirantes a la nominación presidencial republicana Mitt Romney, Rick Santorum y Newt Gingrich consagraron el tema como un eje clave de sus campañas para lograr la candidatura del partido y enfrentar al demócrata Obama el 6 de noviembre.

En respuesta, Obama -que defiende una estrategia amplia de impulsar los combustibles renovables, aumentar la producción doméstica de petróleo y gas y promover la eficiencia en energía- visitará áreas que reflejan sus políticas, mientras ataca a los republicanos por hacer promesas que no pueden cumplir.

Obama y sus asesores han caracterizado a los republicanos como únicamente centrados en la perforación de gas y petróleo en detrimento de otras fuentes de energía. También se burlaron de Gingrich, aunque sin nombrarlo, por comprometerse a bajar los precios de la gasolina a 2,50 dólares el galón.

"Sólo perforar no es la respuesta", dijo el lunes el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney.

"Con una pequeña porción de las reservas conocidas del mundo pero una elevada demanda de petróleo en el mercado mundial, necesitamos diversificar nuestro enfoque. Y ese es un enfoque que creo que la mayoría del pueblo estadounidense también apoyaría", agregó.

Los analistas opinaron que el viaje es una buena forma de demostrar que Obama no tiene una fórmula mágica para lidiar con el precio de la gasolina, algo que el presidente ha enfatizado en varias oportunidades.

"Obviamente, con el reciente aumento en los precios del gas, la energía es un tema que influye ampliamente en las opiniones de muchos estadounidenses", dijo David Konisky, profesor del Instituto de Políticas Públicas Georgetown.

"Como cualquier presidente, es poco lo que puede hacer Obama en el corto plazo para bajar los precios, lo que dificulta aliviar las preocupaciones públicas", añadió.

En su primera parada en Boulder City, Nevada, Obama visitará el Complejo Solar Copper Mountain 1 que, con casi 1 millón de paneles solares, es la mayor planta fotovoltaica operando en Estados Unidos.

Luego viajará a las afueras de Carlsbad, Nueva México, hacia un área con más de 70 plataformas de perforación activas.

El jueves, el presidente afrontará las críticas por su decisión de bloquear el ducto Keystone XL desde Canadá, visitando Cushing, Oklahoma, donde TransCanada Corp planea construir el tramo sur del proyecto, que Obama respalda.

"El mandatario reiterará el compromiso de su Gobierno con agilizar la construcción de un ducto desde Cushing, Oklahoma, hasta el Golfo de México, aliviando un cuello de botella del petróleo y generando recursos domésticos para el mercado", indicó un funcionario de la Casa Blanca.

Su viaje terminará en Ohio, un estado crítico para las elecciones de noviembre, donde visitará una universidad que realiza avanzadas investigaciones de energía.