En Venezuela, una vez más, no se cuenta con los recursos suficientes para cubrir el gasto del gobierno, a pesar de los altos ingresos petroleros, del uso de la política de endeudamiento y de la aplicación de la devaluación como mecanismos para obtener más recursos.

Cifras suministradas por el Banco Central de Venezuela (BCV) indican que la administración central aumentó en 36% el déficit fiscal entre enero y septiembre de 2010, al cerrar en 40.093 millones de bolívares fuertes (US$9.319 millones), cuando durante el mismo período del año pasado la brecha entre ingresos y gastos finalizó en 29.541 millones de bolívares fuertes (US$6.800 millones)

Este incremento del déficit fiscal se registra a pesar de una cotización promedio del barril de crudo en US$70, lo que significa 50% más que el precio vigente entre enero y marzo de 2009, de US$35.

A principios de enero pasado, las autoridades monetarias y financieras parecían tener conocimiento de los problemas de ingresos que tendrían durante el año 2010. Una devaluación de la moneda, decretada el 8 de enero, que colocó el tipo de cambio de una tasa única de 2,15 bolívares fuertes por dólar a una equivalencia dual de 2,60 y 4,30 bolívares fuertes por dólar, daría los recursos extra necesarios para cumplir con los compromisos del presente ejercicio fiscal.

La política de endeudamiento ejecutada por el gobierno también ha sido fuente de ingresos. Se calcula que al cierre del año 2010 la deuda pública ascienda a US$18.000 millones, lo que significa que en dos años el endeudamiento se ha incrementado en US$37.300 millones.

Sin embargo, el aumento de los ingresos no ha podido saciar el alza constante de los gastos del Gobierno.

¿Cómo va ese gasto?

El boletín mensual del BCV detalla que los gastos ordinarios cerraron en los primeros nueve meses de 2010 en 149.755 millones de bolívares fuertes, lo que refleja un aumento de 22% (Bs.F. 26.629 millones) con respecto al mismo período de 2009, cuando este concepto cerró en Bs.F. 123.126 millones.

El gasto extraordinario ejecutado por el Gobierno incluye el rescate de letras del Tesoro a corto plazo, por un monto de 11.598 millones de bolívares fuertes.

El incremento en el desembolso de los recursos públicos, entre ellos el relacionado con los pagos laborales y operativos, así como la cancelación de intereses por deuda contraída, hizo que esta categoría ocupara un gran porcentaje de ese egreso efectuado por la administración central durante el período.

Por el lado de los ingresos ordinarios, el Gobierno recibió 17,1% más entre enero y septiembre de 2010 en comparación con el mismo período del pasado año. Estos recursos alcanzaron un total de 109.662 millones de bolívares fuertes.