El presidente del banco central, Nélson Merentes, señaló que durante los primeros meses del año, la crisis energética, causada por una prolongada sequía y la necesidad de implementar un plan de racionamiento, limitó la capacidad de expansión del sector fabril e influenció la caída económica que comenzó en 2009.

El país registró una tasa de inflación anual del 26,9%, una de las más altas del mundo. A fines de 2009, la inflación era del 25,1%.

El banco central estimó una tasa de desempleo del 8,7% este año, en comparación con el 8% del año pasado.