Washington. La Reserva Federal de Estados Unidos podría terminar comprando más que los US$600.000 millones en bonos del gobierno que se comprometió a absorber, si la economía no responde o el desempleo sigue siendo muy alto, dijo el jefe de la entidad, Ben Bernanke.

En una entrevista televisada, Bernanke dijo al programa de CBS "60 Minutes" que las acciones de la Fed buscan dar respaldo a una recuperación económica que aún es frágil, sin dar importancia a los críticos que creen que las medidas de estímulo alimentarán la inflación en el futuro.

"Ese temor a la inflación creo que es exagerado", dijo Bernanke el domingo.

"Lo que estamos haciendo es bajar las tasas de interés al comprar instrumentos del Tesoro", dijo. "Y al bajar las tasas de interés, esperamos estimular la economía para crecer más rápido. El truco es encontrar el momento apropiado para comenzar a retirar esta política. Y eso es lo que vamos a hacer".

Bernanke dijo que tomaría entre cuatro y cinco años para que la tasa de desempleo, que saltó a un 9,8% en noviembre, caiga a niveles que el funcionario describió como "normales", de entre el 5% y el 6%.

Consultado sobre si la Fed podría comprar más que los US$600.000 millones en bonos del gobierno que anunció en su reunión del mes pasado, Bernanke dijo: "Oh, es ciertamente posible. Depende de la eficacia del programa. Depende de la inflación. Y finalmente depende de cómo luzca la economía".

La economía estadounidense creció a una modesta tasa anual del 2,5% en el tercer trimestre, pero se necesita una expansión más vigorosa para que caiga el desempleo.

La entrevista con el programa "60 Minutes" es parte de los esfuerzos por levantar el perfil público de Bernanke y poder así contrarrestar a los críticos de las acciones de la Fed, que están tanto en Washington en general como dentro del propio banco central.

No imprime dinero. La decisión de aportar un mayor estímulo económico en momentos en que el costo de financiamiento a un día es efectivamente del cero por ciento, y cuando el sistema bancario está abastecido de liquidez con líneas por US$2,3 billones creadas por la Fed, ha causado resistencias tanto en Estados Unidos como en el extranjero.

Muchos economistas, algunos legisladores republicanos y un pequeño grupo de funcionarios de la Fed temen que las medidas no hagan mucho por la economía dado que las tasa de interés ya están en niveles inusualmente bajos.

En cambio, creen que el programa de compra de bonos podría generar distorsiones en el sistema financiero y crear burbujas de activos en sectores inesperados.

Otros también temen que dispare la inflación en el futuro.

Pero Bernanke siguió combatiendo esa visión.

"Un mito que estamos escuchando es el que dice que lo que estamos haciendo es imprimir dinero (...) No estamos imprimiendo dinero. El monto de dinero en circulación no está cambiando. La oferta de dinero no está cambiando de una manera significativa", dijo.

El funcionario dijo que la Fed tiene las herramientas y la voluntad para retirar liquidez del sistema bancario si los precios se aceleran al alza, aún cuando las experiencias en el pasado haga que algunos economistas sean escépticos sobre esa posibilidad.

"Podríamos subir las tasas de interés en 15 minutos si tuviéramos que hacerlo", dijo Bernanke en la entrevista, que fue grabada el martes.

Riesgo de felación. La lógica detrás de las medidas de la Fed incluye el temor a que la tendencia de desaceleración de la inflación termine en una deflación, una espiral bajista de precios y salarios que es particularmente difícil de enfrentar para los bancos centrales.

Bernanke dijo que el actual riesgo de una deflación no es muy grande, pero sólo porque la Fed decidió actuar agresivamente.

"Si no hubiésemos actuado, dada la magnitud de la desaceleración de la inflación desde el inicio de la recesión, creo que ahora sería una seria preocupación", dijo.

Consultado sobre si la recuperación de la economía es autosustentable, dijo: "Podría no serlo. Está muy cerca del borde".

La inflación se ha mantenido por debajo de la meta implícita de la Fed de alrededor del 2% y según algunas mediciones ha caído por debajo del 1%.

Esa es una zona de riesgo que, según la visión de varios funcionarios de la Fed, deja al país vulnerable a impactos inesperados.