Washington. El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó este sábado a los legisladores a que extiendan los recortes de impuestos a la clase media y la ayuda a los desempleados, avivando un debate entre demócratas y republicanos que se intensificará la semana próxima.

Biden reemplazó esta vez al presidente Barack Obama en el discurso semanal por radio e internet, ya que éste volaba de regreso desde Afganistán, y abordó el tema de los impuestos señalando que los demócratas abogaban por los estadounidenses de clase media y los republicanos por los más ricos.

Los demócratas desean extender el beneficio por otro año y también quieren que las exenciones tributarias sean permanentes para familias que ganan menos de US$250 mil al año, o US$200 mil en el caso de individuos.

"No estoy de acuerdo con quienes dicen que no podemos dar una ayuda a estadounidenses que perdieron sus empleos durante la peor recesión vista en generaciones, pero podemos permitirnos prestar cientos de miles de millones de dólares para extender exenciones impositivas para el 2% más rico", sentenció.

Negociaciones continuarán. Las negociaciones continuarán la semana próxima para alcanzar un compromiso sobre si extender o no los recortes de la era del ex presidente George W. Bush, que perderán vigencia el 31 de diciembre, mientras se buscan más fondos para apoyar a los desempleados.

Los bonos de desempleo, que ya han sido extendidos por el Congreso por hasta 99 semanas desde las regulares 26 semanas, expiran este mes para 2 millones de estadounidenses que se quedarán sin el beneficio.

Los demócratas desean extender el beneficio por otro año y también quieren que las exenciones tributarias sean permanentes para familias que ganan menos de US$250 mil al año, o US$200 mil en el caso de individuos.

Los republicanos argumentan que las reducciones de impuestos deben ser permanentes para todos a fin de evitar minar el gasto mientras la economía sigue débil.

También dicen que el Congreso debe tener un plan para pagar el costo de extender la ayuda al desempleo, estimada en US$65 mil millones, a fin de evitar elevar las crecientes deudas del país.

No es el momento. Tres semanas antes de Navidad, Biden destacó que no era el momento para abandonar a los necesitados.

"Reducir el seguro de desempleo no sólo no es inteligente, no es correcto tampoco", dijo Biden. "Ese no es el mensaje a enviar en la época de fe", agregó.

Obama, quien le solicitó al secretario del Tesoro, Timothy Geithner, y al director de Presupuesto, Jack Lew, representar a la Casa Blanca en las conversaciones que partieron este martes, también exhortó al Congreso a actuar antes de que los legisladores dejen la ciudad para las festividades navideñas.

La Casa Blanca dice que extender la ayuda a los desempleados es un apoyo importante para la recuperación estadounidense cuando es difícil encontrar trabajo.

El estado sombrío del mercado laboral quedó en evidencia por datos publicados este viernes, que mostraron que la tasa de desempleo subió al 9,8% en noviembre, desde el 9,6% del mes anterior.