Tokio. Las acciones japonesas cerraron el lunes con su mayor baja desde octubre del 2008, y podrían seguir cayendo si las explosiones en una planta nuclear afectada por un poderoso terremoto y un tsunami llegan a provocar una fusión del núcleo.

La caída de un 7,5% del índice TOPIX, en una sesión con un volumen récord de operaciones, se agravaba por temores al impacto de largo plazo en los suministros de energía, después de que el terremoto dañó un generador nuclear en Fukushima, a 240 kilómetros al norte de Tokio.

Tras una explosión el lunes, la segunda desde que ocurrió el terremoto el viernes, las autoridades trabajan desesperadamente para evitar una fuga de radiación.

"Será muy difícil para Japón detener su dependencia de la energía nuclear, y tal energía es necesaria para estabilizar el crecimiento económico del país, por lo que si la inspección tras el incidente es negativa, impactará a la economía en el largo plazo", dijo Shinichi Ichikawa, estratega jefe de mercado de Credit Suisse en Tokio.

Con la corriente vendedora de este lunes, la capitalización de la sección principal del mercado de acciones de la bolsa de Tokio bajó casi US$286.000 millones, más que el tamaño de la economía finlandesa.

Además, el yen volvió a caer frente al dólar por la venta de fondos de cobertura después de que el Banco de Japón anunció un total de 15 billones de yenes (US$183.137 millones) en inyecciones de fondos para mantener a los mercados de dinero estables.

La curva de rendimiento del bono del gobierno japonés se empinó, con la deuda larga JP20YTN=JBTC JP30YTN=JBTC retrocediendo, porque los participantes del mercado anticipaban los posibles costos fiscales para los esfuerzos futuros de reconstrucción.