Londres. La volatilidad del mercado de acciones aún no ha alcanzado niveles aterradores, pero está aumentando. Lo que es más llamativo es lo que está pasando por debajo, con un incremento de la rotación, la volatilidad sectorial y las correlaciones.

Son señales potencialmente ominosas, especialmente en esta etapa del ciclo, con la Fed liderando una retirada global de la liquidez, y la amenaza de guerras comerciales mundiales en ascenso todos los días.

Las cifras de la Bolsa de Opciones de Chicago (CBOE, por sus siglas en inglés) muestran que la correlación entre los sectores constituyentes del índice S&P 500 y el índice general es más alta este año que en 2017, mientras que la volatilidad en diferentes industrias ha subido, especialmente en los sectores de crecimiento.

Por un lado, una mayor volatilidad este año no debería resultar sorpresiva, dada la drástica escalada del índice VIX a comienzos de febrero. Fue de corta duración, pero el aumento del 5 de febrero, en términos nominales y porcentuales, fue el más grande en los registros.

Pero aún tomando en cuenta eso, y el incremento gradual en semanas recientes, la volatilidad general no está despegando todavía. El índice VIX de volatilidad implícita ha promediado 14,6% en los últimos cinco años, y el viernes cerró a 15,2%.

"Al menos para la mayor parte de lo que resta de este año y, a medida que nos acercamos a las elecciones de medio término de noviembre, la volatilidad y la rotación probablemente se acelerarán", escribió Kass.

Sin embargo, la volatilidad "realizada" sí ha dado un salto. Las cifras del CBOE muestran que la volatilidad realizada en el S&P 500 promedió solo 8,14% el año pasado, y se duplicó con creces a 19,95% en el primer semestre de este año.

La volatilidad efectiva en sectores de crecimiento como tecnología, consumo discrecional y materiales se duplicó, sugiriendo que los inversores comienzan a dudar cuánto más podrá continuar la expansión, actualmente la segunda más larga en la historia estadounidense.

Rotación sectorial. Las correlaciones entre sectores y el índice general suelen ser más fuertes cuando el mercado está bajando que cuando sube. La lógica es que la diversificación está muy bien, hasta que hay una liquidación del mercado, y entonces todo cae en conjunto.

Esto es lo que ocurrió tras el episodio del "armagedón del volumen" en febrero. Pero un descenso más suave, o la incapacidad para subir, que es más o menos donde el mercado se encuentra ahora, favorecen más la rotación sectorial.

Doug Kass, director general de Seabreeze Partners Management, entiende que el segundo semestre del año estará caracterizado por un mercado accionario "de dos lados", con una mayor volatilidad, más circulación entre sectores, y un rango cada vez más divergente de acciones ganadoras y perdedoras.

"Al menos para la mayor parte de lo que resta de este año y, a medida que nos acercamos a las elecciones de medio término de noviembre, la volatilidad y la rotación probablemente se acelerarán", escribió Kass. Esto demandará un enfoque inversor "oportunista y desapasionado".

De acuerdo con el último sondeo de Bank of America, Merrill Lynch entre gerentes de fondos, los inversores se desprendieron de acciones cíclicas en junio, en favor de jugadas defensivas. La mayor reducción sectorial fue la exposición a los bancos, y el incremento más grande se dio en servicios públicos.

Los inversores también citaron a las llamadas "FAANGs" y "BATs", acciones tecnológicas estadounidenses y chinas, como las transacciones más "concurridas" por quinto mes consecutivo. Una rotación fuera de este sector en semanas y meses por venir sería poco inesperada.

Mientras crece la rotación, también crece la propensión a la "dispersión" de acciones, la diferencia en los retornos de acciones individuales frente al índice general.

Idealmente, los inversores quieren tener una participación superior al mercado en acciones y sectores que exceden los retornos del índice principal, e inferior en los que quedan por debajo. Esto es más difícil cuando están avanzando las correlaciones, convirtiéndose en una prueba de las credenciales de un gerente activo para generar "alfa".

Los analistas de UBS creen que las acciones estadounidenses están en las etapas iniciales de un período de "muchos años" de mayor volatilidad y dispersión de retornos.

"Este es el mercado que los gerentes activos han estado esperando desde la crisis financiera. El tiempo dirá si lograrán resultados", escribieron.